Los ataques fueron en ocasiones diferentes pero producidas por el mismo perro, un pointer inglés.


Las víctimas sufrieron delicadas heridas en el rostro, una de ellas estuvo hospitalizada tres días y recibió 20 días de incapacidad. Por su parte, la familia exige que el dueño de la mascota les responda.

Las autoridades insisten en los protocolos de seguridad que deben mantener los propietarios de mascotas potencialmente peligrosas.

La menor, quien ingresó a un conjunto residencial en Chía junto a su mamá, fue sorprendida por el animal causándole múltiples heridas. La niña fue intervenida quirúrgicamente.

Se conoció que este perro, en octubre del año pasado, también atacó a otra niña en la cara, tal como consta en el reporte de Medicina Legal.

En documentos se constató que se trata del mismo perro, un pointer inglés.

«Tenemos que tener en cuenta que el perro no es de una raza potencialmente peligrosa, sin embargo, es un perro que reporta un riesgo. Tenemos que identificar si el perro deba ser sacrificado, esperamos que no sea así o si el perro debe ser llevado a un espacio adecuado para su raza», aseguró el secretario de Gobierno de Chía, William Tamayo.

La familia de la menor de edad espera que las autoridades tomen medidas con el perro y su dueño.

Fuente: Noticiasrcn.com