Cada día, reportan hasta 4 casos y la línea 123 recibe 8 o 10 llamadas.

Dos cachorros quemados con aceite caliente y dejados dentro de costales en el barrio Polo Club, el san bernardo desnutrido que era jalado de una gruesa cadena para abandonarlo en una montaña y el perro criollo que intentaba subirse al carro de sus dueños, quienes lo abandonaban en el sector de Nuevo Colón-Quintanares de Soacha… Estos son apenas tres casos recientes de maltrato de mascotas en la ciudad, un fenómeno que aumentó en la cuarentena a causa de la pandemia y que aún no parece ceder.

Fundaciones, líderes animalistas y el Instituto de Protección y Bienestar Animal del Distrito vienen alertando por estos hechos y coinciden en que hay un evidente incremento de la violencia contra los animales de compañía.

La Fundación San Roque, con cobertura en Bogotá y la sabana, reporta que pasó de tener 220 animales antes del aislamiento a 267. Y la fundación Animalove indica que aumentaron de 300 a 345 las mascotas en su sede. Esas cifras no incluyen los que ya han sido adoptados. A la semana se estima que uno o dos, a lo sumo, encuentran nuevos amos.

“En un día encontramos en promedio 4 casos de animales, tres de ellos han sido víctimas de maltrato y violencia y uno, de abandono”, dice Natalia Cristancho de la Fundación San Roque.

No obstante, Johana Pérez, de Animalove, asegura que abandonar un animal indefenso también es maltrato y dice que de este fenómeno no se salvan ni siquiera los perros de raza ni los gatos. “Se han encontrado casos con microchip y las familias después de ubicadas dicen que los dejaron abandonados porque no tienen recursos para mantenerlos”, cuenta Pérez.

En estas fundaciones se puede encontrar desde french poodle, schnauzer, labradores y hasta bernes de la montaña. Este último es una mascota que puede llegar a costar hasta 3 millones de pesos en un criadero.

Al principio de la pandemia, muchos animales de compañía fueron dejados a su suerte por la falsa creencia de que podían transmitir el virus del covid-19. Sin embargo, y a pesar de las campañas, parece que esta idea no se ha extinguido.

Nelson Javier Gómez, director del Instituto de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), dice que la entidad hace jornadas de sensibilización para explicarle a la ciudadanía que el covid-19 no se transmite por medio de los animales y que bajo ninguna circunstancia la pandemia puede ser motivo o excusa de abandono. “Han habido tenedores que dejan encerrados sus animales o en las calles con ese argumento”, insistió.

Agrega que a través de la línea 123 el Instituto recibe de ocho a diez casos de urgencias veterinarias al día. Son animales enfermos, heridos, abandonados y atropellados. “Cuando hay estas llamadas se activa un equipo de médicos veterinarios que los visitan y atienden, y de ser necesario se trasladan a las clínicas operadoras para su cuidado”, dice.

La concejala animalista Andrea Padilla (Alianza Verde) asegura que todo el tiempo ella y su equipo de colaboradores están recibiendo reportes de mascotas que son abandonadas en la calle o dejadas amarradas o que terminan atropelladas por vehículos.

“Conozco un hogar de paso al que se le aumentaron entre 40 y 50 los casos al mes, y en Internet y en redes sociales todo el tiempo hay colectas para atender animales maltratados y abandonados”, comenta Padilla, quien considera que así como ha crecido la violencia intrafamiliar en los hogares también se puede estar incrementando la violencia contra las mascotas.

La concejala llama la atención porque, en su opinión, el Instituto de Protección podría hacer mucho más. Cita, por ejemplo, que el programa de esterilización fue suspendido por la pandemia y que solo se están haciendo actividades de corto alcance y tampoco existe una estrategia para solucionar el problema de hambre que viven los animales en la ciudad.

Fuente: ElTiempo.com