Sin conclusiones concretas terminó el encuentro de seguimiento realizado entre los representantes de la comunidad afectada y la Coordinadora del Sisbén en Soacha, Gloria Mancera, pues aparte de reconocer los errores que se presentaron en el proceso, no se logró avanzar en la búsqueda de alternativas para rectificar los datos que elevaron el nivel de decenas de familias en el municipio.


Cabe recordar que el pasado 29 de noviembre se llevó a cabo una reunión en la Personería de Soacha, en la que un grupo de líderes de diferentes sectores de Soacha expuso uno a uno los inconvenientes que había tenido con la aplicación de dicha encuesta, que les ocasionó la pérdida de los beneficios otorgados por programas estatales como Familias en Acción y otros más como subsidios, ayudas y la preferencia en trámites como la obtención de la Libreta Militar.

De acuerdo a lo anterior, la principal queja de los afectados es la aparente negligencia y desconocimiento con el que los encuestadores de la Universidad Distrital recolectaron los datos. En ese sentido, en dicha reunión se había hablado de la posibilidad de aplicar nuevamente la encuesta a fin de corregir los errores que se presentaron y rectificar el puntaje que se había asignado.

Sin embargo, ayer esa posibilidad quedó descartada, pues como lo explicó Mancera, “si el barrido hubiera quedado mal hecho, el sistema no habría validado esa información y el proceso se hubiese tenido que repetir. Adicionalmente con las condiciones actuales no es posible volver a realizar ese barrido porque la información ya fue consolidada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP)”.

Marina Aroca, residente del barrio El Cardal, insistió en su argumento de que los encuestadores de la Universidad Distrital se limitaron a diligenciar los formularios sin verificar cuál era la información que se solicitaba, agregando que para su caso particular, se omitió que ella fue una de las damnificadas de la emergencia invernal de julio de 2010, en la cual su barrio se inundó dejando pérdidas considerables que agudizaron su situación de vulnerabilidad y por ende en lugar de conservar o disminuir su nivel, el puntaje aumentó, trayéndole los perjuicios y las dificultades antes mencionadas.

Aunque se debe dejar claro que el proceso del Sisbén III es una responsabilidad directa del DNP, lo cierto es que el caos generado en Soacha, como un caso excepcional, continúa sin solución. Vale la pena tener en cuenta también que en la misma reunión de ayer se puso sobre la mesa una denuncia que indicaba como se ‘manipulaban las variables’ de la encuesta, es decir, que si por ejemplo hoy se hizo una visita a una familia residente en el barrio Compartir, esa misma familia se instalaba al día siguiente en una vivienda del barrio La María para lograr obtener un puntaje mínimo que le permitiera conservar los beneficios de este. Pero más allá de eso, la situación sigue siendo inconclusa y muchas familias están fuertemente afectadas por la aparente negligencia de quienes aplicaron las encuestas.