Además de estar amenazado por la avalancha urbanizadora de ‘Parque Campestre’, este ecosistema ha pasado de ser una de las principales fuentes hídricas del municipio, a convertirse en albergue de los delincuentes provenientes no sólo de Quintas de la Laguna, sino de otros barrios, propiciando con ello el fin de la tranquilidad de quienes habitan ese sector de la comuna dos.


velatón-Soacha

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La situación tiene tal complejidad que la preocupación no es sólo el consumo de sustancias alucinógenas, sino también los ataques y agresiones de las que son objeto los jóvenes del sector, los transeúntes, los tenderos y cuanta persona camine por la ronda del Neuta, algo que ya ha empezado a generar grupos de ‘autodefensas’, que tomando las armas han iniciado con ‘la cacería’ de los mencionados individuos.

“Hace como un año larguito estamos viendo cómo de todos los barrios cercanos, como no hay suficiente presencia de Policía ni nada, se ha proliferado la presencia de delincuentes y drogadictos, que vienen a consumir sus sustancias acá. La mayoría son jóvenes del mismo barrio a los que ni siquiera los padres les prestan atención, que a su vez traen consigo personas de otros lados como Ducales, Satélite, El Silo, La Florida, Llano Grande, Cien Familias y otros barrios. Después de las 6pm o 7pm ya no se puede salir a ningún lado, pues el olor a drogas es muy fuerte y a cuanto joven pasa por ahí lo van atacando. Vale la pena mencionar que aproximadamente desde las 7am ya se empiezan a ver, y permanecen allí hasta las 11pm, 12am o 1am”, expresó Helman Parra, Vicepresidente de la JAC de Quintas de la Laguna.

Parra aseguró que han pedido la conformación de frentes de seguridad, pero que la Policía no ha obrado con diligencia para ello y no les ha ayudado lo suficiente como para contrarrestar la problemática. El líder comunal agregó que las patrullas se ven muy de vez en cuando, pero reconoció que eso es consecuencia directa del escaso pie de fuerza en el municipio, que impide a la Policía estar presente en todo lado.

“Llevo más o menos un año viviendo acá, desde entonces se ha presentado la problemática de inseguridad, más que nada por este sector del humedal. La Policía no patrulla sino por la parte de arriba del barrio, pero jamás se toman la molestia de meterse entre los callejones que rodean el humedal para hacer una requisa o algo así. Lo delicado es que hay vecinos que ya han empezado a armarse, personalmente he visto un señor enmascarado con un machete sacando a los muchachos que se alojan dentro del humedal, se han escuchado disparos e incluso he oído que han encontrado personas muertas dentro del Neuta. No nos gustaría ver que están matando a esos jóvenes, simplemente porque ellos no encontraron más oportunidades y se vieron forzados a seguir ese camino”, advirtió Héctor Delgado, vecino de Quintas de la Laguna.

“Hay veces que vienen los vándalos armados con machetes y palos, por lo que a uno le toca correr a esconderse para que no lo ataquen. Además de eso pasan fumando y no les interesa que hayan niños jugando por ahí cerca ni nada, arman sus cigarrillos ahí en frente de todo el mundo, junto a la tienda. La verdad es algo incómodo, nos están amenazando y nos arrebatan nuestra tranquilidad”, agregó María Sanabria, Tendera del barrio.

Sin duda la mayor preocupación es para los padres de familia, que literalmente le ‘respiran en la nuca’ a sus hijos para evitar que sean atrapados por el mismo flagelo que ya consumió a quienes se refugian en el interior del humedal para escaparse de la realidad y planear cómo saciar su necesidad:

“Yo sé que cada quien tiene sus hábitos de vida, pero el mío y el de mi familia no es consumir. Estoy cansada de que se hagan al lado de mi casa para fumar esas sustancias, pero a pesar de que pusimos una alarma para ahuyentarlos, esta nunca sirve. Tengo un hijo de 14 años y debo respirarle en la nuca, lo llevo y lo traigo del colegio, voy y vengo con él para todo lado, porque no sé en qué momento me le van a ofrecer drogas. La verdad estoy hasta la coronilla con ese problema, si dejo solo a mi hijo se me va a dañar como ya pasó con esos jóvenes”, concluyó Gloria Gómez, Ama de casa del sector.