A pesar de la denuncia de la comunidad del barrio El Salitre y de la Urbanización San Telmo de la comuna uno sobre el daño ambiental y de salubridad que causa un establo improvisado donde permanecen dos caballos y material de reciclaje inadecuado, las secretarías de salud y gobierno, y la misma inspección de policía, hacen caso omiso a las quejas de los ciudadanos.


Para los residentes del sector de Ducales la invasión de un lote que en principio fue usado como parqueadero se ha convertido en un preocupante problema de salubridad que afecta la salud de niños y adultos mayores debido a la disposición inadecuada de material de reciclaje y el improvisado establo que muestra condiciones higiénicas deplorables.

Hasta hace cinco meses la comunidad del barrio El Salitre y los residentes de la urbanización San Telmo percibían el lote como un tramo de carretera que también facilitaba el tránsito de vehículos por el sitio. Sin embargo relatan que de un día para otro llegó un grupo de individuos con una retroexcavadora y empezaron a limpiar y cercar el espacio adueñándose por completo del mismo.

“Hace 5 meses el lote era usado por toda la comunidad del sector y nunca se presentó ninguna clase de inconveniente, pero las personas que se adueñaron del mismo al principio improvisaron un parqueadero y con esa fachada también empezaron a ejercer otros usos en el espacio. Esos usos nos han perjudicado en gran medida porque representan una amenaza para la salud de todos, principalmente de los niños y adultos mayores”, resaltó Freddy Páez, coordinador de convivencia de San Telmo.

Justamente la disposición inadecuada de material de reciclaje y la estancia de dos caballos, antes usados para labores de recolección, ha generado malos olores y proliferación de plagas, como zancudos, moscas y roedores que según los habitantes ya están empezando a invadir los hogares de los vecinos.

“Más allá del mal olor, esto representa una peligro para todos, puesto que el reciclaje que ahí manejan al descomponerse por sí solo genera un gas que se percibe fácilmente, sumado al estado en el que permanecen los caballos y el fuerte hedor que emanan sus heces; todas las personas que viven cerca al problema están respirando constantemente una mezcla de desechos tóxicos y bacterias que ya están generando problemas de salud en los más vulnerables”, explicó Venancio Dominguez, presidente del consejo administrativo de San Telmo.

Uno de los hechos que agrava la situación para todos los vecinos perjudicados, es el manejo final que los invasores dan al material de reciclaje que no tiene ningún uso, pues sacan montañas de desechos y las queman al frente de la portería de la urbanización. De acuerdo con los afectados, dicha quema produce un olor muy fuerte que puede ser percibido en el barrio El Salitre y todo San Telmo. El hedor trae consigo molestias para los residentes, ya que de forma inmediata crea incomodidad en ojos y garganta de las personas, incluso algunos individuos han manifestado sentir dolor de cabeza debido a los fuertes olores.

Ante la alarmante situación, los líderes de la comunidad aseguran haber acudido a los entes correspondientes. Siendo así, pusieron el caso en conocimiento de la Inspección de Policía de la comuna uno y de las Secretarías de Gobierno y de Salud, pero no han obtenido respuesta alguna, incluso los han remitido a la dirección Bioambiental y Secretaría de Movilidad, ya que supuestamente los animales cuentan con una especie de identificación que especifica el uso para el que habían sido criados, es decir, tracción animal. En ese sentido, describen que las personas invasoras aseguran que no pueden sacar a los equinos de ahí ya que están a la espera de obtener el vehículo que la alcaldía de Bogotá ofreció como alternativa a la tracción animal usada por recicladores.

Pese al apoyo que en un principio la comunidad pensó haber obtenido, hasta el momento la situación con los invasores ha empeorado.

“En varias ocasiones les hemos pedido que por lo menos no realicen la quema de los residuos, que busquen otras formas de deshacerse de lo que no les sirve, puesto que están generando una grave situación ambiental y de salubridad para todos. Ellos, aunque no responden con total agresividad, tampoco muestran disposición ni respeto por la salud de la comunidad. Han sido varios los llamados que hemos hecho al cuadrante de la policía cuando nos percatamos de la actividad, sin embargo hasta el momento no ha sido posible que nos colaboren”, finalizó Venancio Domínguez, residente del sector.