En el denominado Plan desarme escolar que consiste en la toma sorpresa a los colegios del municipio, las autoridades decomisaron alrededor de 50 armas blancas, entre cuchillos, navajas, tijeras y bisturís, y 15 dosis de estupefacientes en diferentes presentaciones.


En la toma de ayer las autoridades ingresaron a las Instituciones Educativas General Santander e Integrado de Soacha. En los dos colegios encontraron tijeras y bisturís, pero en el Integrado hallaron además varios cuchillos, una navaja, dosis de marihuana y bazuco, un par de alicates y una cauchera.

En el operativo participaron las secretarías de educación, gobierno y salud, la Policía de Infancia y Adolescencia, la Comisaría de Familia y la Inspección de Policía.

“Esto lo hacemos es por la seguridad de sus hijos, de los mismos maestros y para evitar hechos tan lamentables como el del niño que apuñaló a otro esta semana; aquí estamos requisando desde bisturís y tijeras, todo lo que en un momento dado pueda servir como elemento para hacerle daño al otro. Yo le pido la colaboración a mis maestros, a mis directivos docentes para que nos apoyen en esta actividad que también es para su propia seguridad”, manifestó el secretario de educación, Juan Miguel Méndez.

“ Nosotros venimos trabajando muy fuerte de forma articulada con los secretarios de educación y salud, entendemos que lo relacionado con drogodependencia no es sólo de fuerza, sino es un tema de trabajo conjunto entre educación y rehabilitación, además de un apoyo muy fuerte desde la secretaría de gobierno, por eso con el secretario de educación aspiramos a poner en marcha, en la segunda mitad del año, la estrategia ‘Pisemos’ (Planes Integrales de Seguridad Escolar)”, agregó Óscar Giovanny Ramírez, secretario de gobierno del municipio.

Pero sin la presencia de la Policía sería casi imposible realizar los operativos. El mismo coronel Pedro Carpio, comandante del Distrito de Policía Soacha, encabezó las tomas a colegios, aunque aclaró que se trata más de un tema de acompañamiento que de fuerza.

“El acompañamiento se está haciendo no sólo al interior de las aulas, también en los entornos inmediatos. Nuestra intención es hacer el acompañamiento y la prevención, aquí no se trata de estigmatizar, de señalar, solamente de hacer ese gran aporte misional que nos corresponde, articulado con las autoridades para lograr que todos los escenarios de clase sean solo para el crecimiento, el desarrollo, el deporte, la lúdica, la literatura y para que en el recuerdo de los niños queden los encuentros maravillosos que tenemos los seres humanos en la academia. Nosotros vamos a continuar, aunque nos gustaría que nuestra presencia aquí fuera más para promocionar otros temas como la música, el apoyo y los temas sociales”, recalcó el coronel.

En el transcurso de los operativos de ayer quedaron en la memoria dos hechos relevantes. El primero fue en la IE General Santander cuando algunos docentes, padres de familia y estudiantes reclamaron que las armas que se exhibieron al interior del colegio no se habían decomisado en el plantel. El otro hecho ocurrió en el Integrado de Soacha al momento del ingreso de los uniformados; un estudiante corrió afanosamente hacia el jardín a esconder un cuchillo que el secretario de educación describió así:

“Ingresando al colegio encontramos a un muchacho que tenía un cuchillo como de carnicería, de manera que yo no me estoy inventando nada, aquí estoy es trabajando y reaccionando incluso a un reclamo y a un clamor municipal. Toda la comunidad pide que entremos a los colegios”.

Para el coronel Pedro Carpio, el éxito del programa obedece a la articulación entre toda la institucionalidad, incluyendo a la Policía, y argumenta que es necesario volverlo sostenible. “Los padres de familia se sienten altamente satisfechos, los mismos alumnos agradecen nuestra presencia y acompañamiento, pero lo importante es que lo vamos a volver sostenible, aquí no se trata ni mucho menos de buscar resultados o lo que se denominan positivos. Aquí lo que nosotros buscamos es acompañar, es lograr generar ese valor para que estos espacios sean solamente de verdadera paz, tranquilidad y de armonía, que es lo que se busca por parte de la Policía”, puntualizó el oficial.

Finalmente, el secretario de gobierno aseguró que a ninguno de los jóvenes que se encontraron con armas se les puede detener porque la ley en Colombia dice que una persona menor de 14 años no responde penalmente. De 14 a 18 años las medidas son eminentemente preventivas, y solamente en casos extremos como los de extorsión y homicidio, la ley permite la detención. “El sistema penal no está armado para castigar a los jóvenes ni las autoridades estamos para hacerlo, estamos es para protegerlos y ayudarlos. Un joven que se encuentra con un arma es un joven al cual hay que restablecerle sus derechos, protegerlo porque hay un estado de riesgo. Un joven que se encuentra con marihuana no es un joven que debamos detener, es un joven que debemos proteger, rehabilitar y ayudar”.