Las medidas implementadas por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) desde marzo de 2021 cuando inició el plan de recuperación de la laguna de Suesca han permitido que este espejo de agua recupere su promedio de profundidad y poco a poco amplié su extensión.

“Observamos que la laguna después de tener uno de los niveles más bajos de su historia, 0,92 metros de profundidad, está en un nivel promedio de 1,80 metros de profundidad, aumentando su área de espejo lagunar y mejorando sus condiciones hidrológicas”, aseguró Richard Giovanny Villamil, director de Recursos Naturales de la CAR Cundinamarca.

De acuerdo con el ingeniero de la CAR existen factores determinantes en la preservación del ecosistema de la zona y en ese sentido la entidad ha implementado el plan de recuperación de la laguna de Suesca.

“Trabajamos en el mantenimiento al alcantarillado y drenaje que rodea el sector de la laguna y la limpieza de los caudales de las cordilleras de la región, además de hacer campañas para que la población y los visitantes sean conscientes de la importancia del cuidado y la conservación del entorno, buscando mitigar los efectos de la deforestación, la actividad agrícola agresiva y la contaminación de la zona”, explicó el director de recursos naturales de la Corporación.

De las 79 hectáreas de extensión que tiene la laguna y que estaban sin agua, casi en su totalidad, ya se han recuperado 22 hectáreas que equivalen a 260.000 mil metros cúbicos.

El plan tiene como objetivo mitigar los efectos del cambio climático, los cuales han afectado la zona, produciendo un grave daño en el ecosistema de la laguna, en la que se encuentran especies como plantas acuáticas, animales silvestres y diversa vegetación.

Lo anterior se refleja en las difíciles condiciones de sequia que enfrentó la región, a causa del fenómeno de El Niño y las escasas lluvias de los últimos meses. Por ejemplo, en septiembre del año pasado se registró uno de los rastreos más bajos de los últimos 5 años con un estimado de 27.1 milímetros, valor que no se presentaba desde el año 2016, cuando se registraron niveles inferiores a los 20 milímetros.

Para hacerle frente a la situación, además de las acciones implementadas, la CAR, a través de su centro de monitoreo, hace continuo seguimiento de los niveles de la laguna con el fin de mejorar la dinámica hidráulica e hidrológica que tiene el complejo lagunar con su entorno.