Durante el fin de semana en Anapoima se realizó el XXII Concurso Nacional de Bandas Musicales “Pedro Ignacio Castro Perilla”, evento que rescata y difunde el talento artístico cundinamarqués y colombiano. Desde hace varios años la Banda de Soacha dejó de participar en este certamen, en donde varias veces dejó su nombre en alto.


Este año el Concurso Nacional de Bandas, el más importante del país, contó con la participación de 20 bandas provenientes de 10 departamentos, que se presentaron en cuatro categorías: infantil, juvenil, mayores y especial, además de las bandas invitadas a conciertos, recitales y desfiles.

El encuentro musical tuvo el apoyo de la Gobernación de Cundinamarca, a través del Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca Idecut, y su objetivo es fortalecer las tradiciones culturales y artísticas de los cundinamarqueses y colombianos en general.

El evento fue amenizado con presentaciones, desfiles, verbenas, alboradas, orquestas y lo más esperado, la premiación, la cual reconoce a las mejores bandas del país ante sus homólogas.

Cabe anotar que años atrás y con dificultades la banda municipal de Soacha había contado con varias participaciones en el certamen, trayendo al municipio importantes reconocimientos en este ámbito cultural; sin embargo, para esta versión del festival, el colectivo musical que tantas veces ha dejado en alto el nombre del municipio no pudo ir.

Para ir al XXII Concurso Nacional de Bandas era necesario participar en dos rondas clasificatorias previas: la zonal y la departamental. De esta manera se obtendría el derecho de asistir al evento nacional. Cabe anotar que la banda de Soacha no participó en ninguna de las dos fases clasificatorias y el argumento de ello fue la falta de presupuesto por parte de la Dirección de Cultura.

Este año, el municipio ofreció a su banda uniformes y dos meses de talleres para perfeccionamiento musical, lo cual en realidad es una mínima contribución a la gran labor cultural que a través de los años ha realizado su director, quien paulatinamente ve como por falta de apoyo y voluntad, su trabajo deja de obtener el reconocimiento y renombre de hace algunos años.