El cabecilla de la banda ‘Línea Amarilla’ operaba desde la cárcel La Picota, ordenaba homicidios y los grababa para enviarlos a sus competidores.

La Policía logró la captura de 22 integrantes de esta banda dedicada al microtráfico en el suroccidente de Bogotá y que además ajustaba las cuentas mediante asesinatos, con el agravante que los ataques eran registrados en video y servían para amenazar y amedrentar a sus víctimas.

La banda delincuencial estaría al mando de alias “John”, quien daba las órdenes desde la cárcel La Picota. Su principal cómplice sería alias “Elin”, su pareja y madre de sus hijos, quien era la encargada de recibir el dinero y entregaba las dosis a sus clientes más frecuentes, valiéndose incluso de sus propios hijos, que son menores de edad.

Lo que revela la investigación es que la banda utilizaba los menores para distribuir la droga en los colegios y hacer domicilios. Además, se conoció que el líder de la banda llevaba al interior de La Picota cerca de 8 años, pagando una pena por homicidio.

En una de las interceptaciones que las autoridades le hicieron a alias ‘John’ se le escucha lo siguiente: “Se va a ganar un billete bacano. Le van a dar taxi, moto y cicla. En el momento que vaya en la cicla lo recoge un taxi y lo saca una moto. Si va con el muchacho que puede grabar, envía el video, ¿oyó?, hágamelo para mí”.  Pero además en dicha llamada, el recluso le indicaba la manera de proceder a alias ‘Carapacho’, quien habría sido el responsable del homicidio que fue grabado en el sector de María Paz, localidad de Kennedy.

Varios agentes de la policía se infiltraron haciéndose pasar como clientes, y así se fueron acercando a los cabecillas de la banda, con lo que pudieron descubrir que la manera de comunicarse de sus integrantes era a partir de videojuegos. Así podían intercambiar mensajes sin levantar sospechas.

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