Bogotá se quedó por fuera: así quedó la millonaria financiación de esta obra clave para la región
La decisión se da en medio de diferencias entre el Gobierno y la Alcaldía de Bogotá.
Un cambio en la estructura de financiación de uno de los proyectos de movilidad más importantes para la región Bogotá–Cundinamarca reconfiguró el papel del Distrito dentro de la iniciativa. Con la expedición del nuevo documento del Gobierno Nacional, la participación de la Nación aumentó de forma significativa, lo que en la práctica deja a Bogotá por fuera del esquema económico del proyecto.
La medida redefine no solo quién aporta los recursos, sino también el nivel de incidencia sobre una obra clave para la conexión entre la capital y la Sabana Centro, en un contexto marcado por desacuerdos previos entre el Gobierno y la administración distrital.
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El ajuste quedó establecido en el documento Conpes 4190, que fija el costo total del proyecto en $17,36 billones (precios de 2024) y eleva el aporte nacional a $14,16 billones, financiados mediante vigencias futuras entre 2027 y 2039. Con este nuevo esquema, la Nación asume cerca del 81,6 % del total.
El porcentaje restante será cubierto por la Gobernación de Cundinamarca, mientras que el Distrito, que había planteado un aporte cercano a los $2 billones, queda sin participación directa en la financiación.
Nos toma por sorpresa el Conpes 4190 expedido por el Gobierno Nacional @petrogustavo en el que se excluye a #Bogotá del proyecto Regiotram del Norte. Ningún equipo de la Alcaldía de @Bogota fue consultado.
La manera de resolver las falencias técnicas de este proyecto, que hemos…
— Miguel Silva Moyano 📚 (@MSilvaMoyano) May 5, 2026
Un proyecto en medio de tensiones
El cambio se produce tras varios meses de diferencias técnicas entre el Gobierno y la Alcaldía. Desde Bogotá se habían planteado observaciones relacionadas con el trazado dentro de la ciudad y su articulación con el sistema de transporte existente, condiciones que incluso llevaron a condicionar el aporte económico; sin embargo, el presidente Gustavo Petro dio a conocer que la reunión para acordar la cofinanciación del proyecto fue el año pasado y Bogotá no asistió.
Sin embargo, con la nueva decisión, el proyecto logra avanzar en su cierre financiero, aunque deja en el aire las inquietudes planteadas por el Distrito y reduce su capacidad de incidencia en el desarrollo de la obra.
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La iniciativa hace parte de la estrategia para mejorar la movilidad entre Bogotá y municipios como Chía, Cajicá y Zipaquirá, un corredor que actualmente concentra cerca de 200.000 viajes diarios y donde los tiempos de desplazamiento han aumentado de forma sostenida.
El proyecto contempla una línea férrea de aproximadamente 49 kilómetros, con 17 estaciones, operación 100 % eléctrica y una capacidad estimada de más de 187.000 pasajeros diarios en su fase inicial. Además, se proyecta una reducción de hasta 60 minutos en los tiempos de viaje, lo que podría transformar la dinámica de movilidad en esta zona del país.
Aunque el nuevo esquema financiero permitiría destrabar la ejecución, también abre un nuevo capítulo de discusión sobre el papel de las entidades territoriales en el desarrollo de grandes obras de infraestructura regional.
Foto: AFP/Alcaldía de Bogotá
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