Un proyecto de acuerdo para regular la ejecución de los grafitis en el que han trabajado la Administración Distrital y el Concejo, fue aprobado en esa corporación en primer debate. Sin embargo, un segundo debate tendrá que darse este año o se perderá el esfuerzo por la reglamentación.


La iniciativa busca al mismo tiempo la protección del espacio urbano y la circulación de obras de grafiti. Esto en la medida de que se considera una manifestación de la cultura urbana enmarcada dentro del derecho a la expresión, cuyo ejercicio debe realizarse teniendo en cuenta el respeto al bienestar ciudadano, al espacio público y al patrimonio.

El proyecto surgió de la concejal Liliana de Diago frente al cual la Administración Distrital elaboró una serie de sugerencias y comentarios acogidos por la cabildante, quien asumió su presentación ante el Concejo. Para ello se designó una mesa compuesta por las secretarías de Cultura, Recreación y Deporte, de Gobierno, de Planeación, de Educación y de Ambiente.

Sin embargo, Paula Arcila, encargada de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte para las relaciones con el Concejo de Bogotá, advierte que aunque el proyecto ya pasó el primer debate, le falta el segundo. De ahí pasaría a la firma de la alcaldesa (D). De no darse el segundo debate, el proyecto no entraría en vigencia y no se haría realidad.

En el proyecto de acuerdo 127 de 2011 se destaca que supera una concepción punitiva y prohibitiva acerca del grafiti. María Villa, coordinadora de Formación e Investigación de la Gerencia de Artes Plásticas del Instituto Distrital de las Artes (Idartes) -entidad adscrita a la la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte-, explica el alcance del proyecto: “Para empezar, en este proyecto de acuerdo la institución pública reconoce el grafiti como una forma de arte y una expresión cultural. En segundo término, promueve espacios donde esta forma artística pueda darse sin amenazar el patrimonio, al espacio público y la calidad de vida de los ciudadanos. Nos interesa generar vías publicas y legales donde los grafitis se puedan hacer”.

Este tipo de espacios, explica Villa, generará canales de circulación legales para una actividad que hoy no los tiene. Así gozarán de oportunidades similares a las que tienen artes como el teatro o la danza que en la actualidad pueden realizar eventos callejeros, con los permisos apropiados.

Qué es un grafiti

En su artículo tercero, el acuerdo entiende como grafiti “toda forma de expresión artística temporal urbana, entre las que se encuentran las inscripciones, dibujos, manchas, ilustraciones, rayados o técnicas similares que se realicen en el espacio público de la ciudad, siempre que no contenga mensajes comerciales, ni alusión alguna a marca, logo, producto o servicio”.

El proyecto entrega al Distrito la responsabilidad de determinar las zonas o espacios autorizados para la realización de grafitis. Un aspecto de gran importancia es que, según el artículo, cuarto “la reglamentación que expida la Administración Distrital no podrá limitar el contenido de los grafitis. El autor del grafiti será el responsable de su contenido”.

Tomado de http://www.ciudadviva.gov.co/portal/node/287