El proyecto fue aprobado con 146 votos a favor, por lo que pasará a ser discutido por la Comisión Sexta del Senado. La iniciativa busca que de forma progresiva se vaya reduciendo el uso de vehículos de tracción animal.

El proyecto de ley busca prohibir los vehículos de tracción animal en toda la fuente. 

Cada vez son menos las ciudades que permiten que los vehículos tirados por caballos, mulas u otro tipo de animales funcionen en sus territorios. Sin embargo, todavía existen algunos lugares donde este tipo de transportes todavía son permitidos. Por eso, un grupo de representantes llevaron ante la Cámara un proyecto para reducir de forma progresiva el uso de animales para el tiro de vehículos. Este fue aprobado en plenaria por una mayoría de 146 votos.

El proyecto en cuestión propone las medidas necesarias para la reducción “de vehículos de tracción animal, como acción de seguridad vial, un plan específico de mejoramiento de tránsito y medidas que propenden por el bienestar de lo equinos y mulares que son utilizados para este fin”. Asimismo, la iniciativa busca brindar alternativas para aquellos que son dueños de este tipo de vehículos y subsisten a través de ellos. «Los objetivos de este proyecto son el bienestar para nuestros animales, y el bienestar para las personas carretilleras”, declaró el representante Osvaldo Arcos,

De acuerdo con lo estipulado en el proyecto, los gobiernos departamentales y locales tienen un periodo de 5 años a partir de la aprobación de la ley para reemplazar los vehículos de tracción animal con otro tipo de vehículos. Después de este plazo, quedará prohibido en el país la circulación de estos y se procederá a su incautación de dado caso de que siga funcionando por las vías del territorio nacional.

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Sin embargo, la misma iniciativa señala que es fuera de esta regulación quedan los transportes tirados por animales que son usados para actividades turísticas y agrícolas. Una de las partes de mayor choque durante el debate fue por este apartado. Algunos representantes buscaron que quedara claro a totalidad que los campesinos que usan animales para su trabajo y transporte no van a resultar afectados con este proyecto.

Por esta razón, se pidió entre los cambios al proyecto que se incluyera dentro de las excepciones las labores pecuarias, para evitar que en el futuro se sancione a los campesinos que usen carretas de tiro para transportar alimentos u otras cosas.  

El otro apartado de gran choque fue el de las carrozas turísticas, sobre todo por el caso de Cartagena. Mientras que varios señalaron que era una tradición, otros pidieron que la legislación fuera más allá y también las prohibiera. En el primer bando estuvieron varios representantes como Emeterio Montes, que señaló: «El tema de cocheros viene desde la Colonia, esto no lo podemos satanizar, no podemos eliminar de tajo el coche en Cartagena»

En el otro lado estuvo Juan Carlos Losada, del partido Liberal, que señaló que no se trataba de ninguna tradición, sino que era una práctica que estaba en servicio de los extranjeros que iban a la Heroica. “No veo la diferencia entre un maltrato animal, del que lleva su carreta con reciclaje, al que lleva personas en el turismo, yo creo que es lo mismo”, el representante Óscar Sánchez apoyó la posición de Losada.

Al final, la proposición de Losada que buscaba incluir la carrozas en Cartagena no tuvo acogida entre los ponentes y pasó al Senado como uno de los puntos que deben ser estudiados para ver si son incluidos o no dentro del proyecto. Sin embargo, son varios los que desde ya han mostrado su rechazo ante la afectación que traería a los cocheros cartageneros.

Por otro lado, el proyecto tuvo una amplia acogida, a pesar de algunos peros frente a aspectos de su aplicación. Por esta razón tuvo una amplia aprobación dentro de la Plenaria. Ahora será el Senado el que decida sobre este proyecto que desde antes ha tenido acogida, pues la principales ciudades del país ya han venido adelantando la salida de las calles de los vehículos arrastrados por animales.  

Fuente: elespectador.com