Más de cien campesinos del municipio de Pasca llegaron hoy a Sibaté para respaldar las protestas que desde la noche del sábado se adelantan en este último municipio. Voceros de las marchas dijeron que su avance hacia Bogotá dependerá de los resultados de la reunión de hoy entre el presidente Santos y los delegados del paro en Boyacá.


A pesar de que desde anoche se vive una relativa calma en Sibaté, la concentración de unos 300 campesinos continúa en diferentes sitios del casco urbano y sólo esperan una orden para continuar su marcha hacia la capital, por la Autopista Sur.

Las protestas de los campesinos de Sibaté y ahora de Pasca coincidieron con el paro adelantado hoy por los transportadores que cubren el corredor a Bogotá. A esta difícil situación se suma el cierre de casi todo el comercio del casco urbano, algunos en solidaridad con los manifestantes y otros por miedo a desórdenes en las vías.

El alcalde de Sibaté, Ramiro Orlando Ramírez, aseguró que el municipio vive una tensa calma y que los disturbios del domingo fueron protagonizados por estudiantes de varias universidades de Bogotá. Sin embargo el mandatario llamó la atención del gobierno Nacional para que se siente a dialogar con los labriegos, e instó al Presidente Santos a que instale una mesa de concertación para buscarle una salida pronta y pacífica al paro nacional agrario.

Por su parte los campesinos expresaron su furia contra las palabras del presidente, quien despectivamente se ha referido al paro agrario. “Es hasta ofensivo que el presidente desmerite el paro y diga que no ‘hay tal paro’. Eso nos llena de rabia y de más ganas para seguir adelante. De él depende que arreglemos esto o que nos tomemos a Bogotá”, concluyó Ismael Molina, habitante que participa de las protestas.