La calle 10 del sector Danubio en la comuna dos es un verdadero caos por la invasión del andén y parte de la vía. Los dueños de negocios sacan sus mercancías, obligando a los peatones a tomar el espacio de los vehículos, situación que genera desorden y peligro a las personas. Ni Policía ni autoridades hacen presencia en la zona.

La calle 10  o vía principal del Danubio, entre  la carrera 18H y la transversal 18p bis (salida a Hogares Soacha)  es un verdadero desorden. Cada quien hace lo que le parezca sin que haya autoridad que  controle a vendedores ambulantes y dueños de negocios. El 90% de los propietarios  de establecimientos comerciales saca sus mercancías e invade el andén como si se tratara de un espacio más de su propiedad.

 “El problema es que cada quien hace lo que quiera y para nosotros como peatones es muy incómodo  y peligroso con esos vendedores atravesados que obstruyen la movilidad.  Yo camino con los niños y lo grave es que nadie los controla porque por acá no se ve la Policía, la verdad hacen mucho estorbo”, dijo Luz Dary Sánchez, residente del Danubio.

“No se puede caminar por tanto vendedor, todo está invadido  y se forma un verdadero caos, pero hay que entender que la gente no tiene más que hacer porque no cuentan con una fuente de empleo para vivir. No se ve bien, pero les toca porque no hay empleo para nadie”, sostuvo una residente de la zona.

Aspecto de los negocios en el Danubio Soacha

La mayor parte de los residentes de la zona piden que las autoridades pongan orden, sin embargo hay quienes defienden las ventas en la calle.

 “La gente no tiene más posibilidades de trabajar, lo están haciendo aquí para poder llevar un sustento a casa, están tratando de sobrevivir en este país que prácticamente está derrumbándose por culpa del gobierno; además  la llegada de venezolanos agudiza todo porque muchas empresas los reciben porque cobran menos  y a los colombianos les ha tocado salir a vender a la calle para poder alimentar a su familia. Yo por ejemplo compro en la calle porque prefiero que estén trabajando y no robando”, sostuvo Edwin Fernández, habitante de la Esperanza 3.

Algunos vendedores aseguran tener permiso de la Alcaldía de Soacha para vender en la calle.  “Mi mamá vende bolsas para la basura  y le ha ido bien, pero nos tocó sacar un permiso en la alcaldía para que nos dejen trabajar, lo que me parece bueno porque estamos es rebuscándonos la comida para sobrevivir”, aseguró Nicol Peralta, hija de una vendedora de la zona.

Lo cierto es que la calle 10 del Danubio es un verdadero caos, tanto para caminar como para manejar, y muchos residentes piden control y autoridad para evitar que el desorden  se siga apoderando de la vía principal del sector.