El joven de 26 años caminaba por una calle del barrio La Gaitana cuando uniformados de la Policía observaron sus movimientos sospechosos y al requisarlo encontraron los explosivos.

La captura se hizo efectiva en la calle 132 con la carrera 137, del barrio La Gaitana, localidad de Suba.  Lo curiosos del caso es que el hombre, cuando la policía lo abordó y le solicitó la requisa, les pidió a los uniformados que lo hicieran con precaución, teniendo en cuenta que las granadas podían explotar y causar la muerte a quienes estuvieran cerca de él.

Los uniformados lo requisaron y se encontraron con la sorpresa que dentro de su ropa interior portaba dos explosivos de 40 milímetros de uso privativo y exclusivo de la fuerza pública, que son utilizados para recargar lanzagranadas.

El joven arrestado fue trasladado a la URI (Unidad de Reacción Inmediata) del barrio La Granja de Bogotá, donde permanece privado de la libertad.

Ahora la tarea de los uniformados es descubrir el paradero final de las dos granadas. Se desconoce si tenía algún contacto directo para su entrega, o si los explosivos irían a parar al mercado negro de Bogotá.