A raiz de comentarios realizados por lectores de Periodismo Público y debido al contenido escrito por uno de los columnistas del portal web, el secretario de Gobierno de Soacha, Óscar Rodríguez, hizo llegar el siguiente comunicado. Se publica sin modificación alguna.


Señor Director PERIODISMO PÚBLICO

La Administración Municipal en su periodo inicial de actividades y gestión, debe, de manera ordenada y seria, activar todos sus esfuerzos para realizar un análisis aterrizado y razonable en busca de un diagnostico que permita hacer realidad un plan de gobierno por el que muchos ciudadanos votaron en las elecciones pasadas.

Es de público conocimiento que la Ciudad enfrenta serios problemas que ni son de ayer ni se originaron con este Gobierno, debiéndose entonces retomar los programas que funcionaron y de hecho liquidando los programas que no han dado resultado.

Como dependencia, los ejes de la actual Secretaria de Gobierno se mueven hacia la planificación estratégica para llegar a la operativa. De hecho, su articulación sólo es posible si se implanta una «gestión pública por objetivos». Paralelo a lo anterior hemos invocado una «democracia exigente» y ésta sólo existe cuando hay ciudadanos y organizaciones bien informadas. En este orden estamos actuando.

De otro lado, nuestra democracia Municipal vive un momento complejo. Nos encontramos en una transición que impone recuperar la confianza pública, el “sueño del buen gobierno” que todos tenemos dentro sigue vigente y en un régimen, efectivamente democrático, debe estar presente.

Los ciudadanos tanto al interior como al exterior de la Administración somos conscientes que subsistimos con problemáticas álgidas, no solo municipales, sino, como a diario lo vemos en nuestros noticieros, las problemáticas de espacio público, pandillas juveniles, delincuencia común, narcomenudeo, etc., que no son propios de esta Ciudad con algo más de 700.000 habitantes y con más crecimiento que muchas otras ciudades capitales.

Sabemos también que muchos ciudadanos quieren cambios inmediatos y no están contentos ni con las instituciones ni con las organizaciones políticas o sociales y esta Administración como toda organización humana, requiere de un clima interno y externo que facilite las relaciones de confianza; la comprensión y aceptación de su misión, metas, objetivos y valores; del entendimiento mutuo entre sus miembros y las esferas superiores de gobierno; y sobre todo de una fuerte motivación y reputación social.

Por lo anterior resulta mezquino atrincherarse en una columna o un comentario, publicados de paso, sin un tamiz serio, para injuriar y calumniar con razones subjetivas y sin justificación probada al suscrito servidor público.

Comprensible es el sentimiento de la animadversión; es un derecho ciudadano la crítica, el aporte a los planes y programas de la Secretaria de Gobierno, pero es de gran estatura ciudadana reconocer las realidades y sobre ellas participar en la construcción día a día de una nueva Soacha.

Se bien señor Director, que todo servidor público tiene una visión de ciudad que comparte con su actuar administrativo y que de hecho puede generar resentimientos; igualmente se conoce la sensibilidad ciudadana siendo respetable hasta tanto no choque contra los cometidos estatales o dañen la imagen y moral de otros ciudadanos.

No resulta entonces aceptable Señor Director que en su publicación se permita comentarios desviados de toda realidad administrativa y menos que atenten contra la honra y buen nombre de un servidor público sin prueba alguna.

La invitación entonces con todo respeto Señor Director a replantear la manera de permitir el acceso a su publicación pues aquello de “difamad, difamad que de la difamación algo queda…” no puede seguir haciendo carrera en nuestra Ciudad. El daño que hace estos odios van medrando la confianza pública, y estamos a tiempo de detener.

La gestión pública es nuestra razón de ser y no es otra cosa que la gestión de los asuntos de interés público que los ciudadanos reconocen como propios. Por tanto un asunto de orden personal no puede empañar una gestión incipiente y menos el interés público de obtener una información imparcial y veraz, sobre todo, con respeto.

Con sentimientos de aprecio y cordialidad,

OSCAR RODRIGUEZ O.

SECRETARIO DE GOBIERNO