De acuerdo con la decisión del Consejo de Estado, se ordenó la creación de una zona de reserva ambiental, en los cerros orientales de la capital.


Esto se debe a la complejidad y el costo que tendría la reubicación de las construcciones que allí se adelantan y que se encuentran en zonas delimitadas como de reserva, lo que incluso podría representar un impacto ambiental.

Por ello, se trata de ponerle punto final a los nuevos proyectos que se tienen planeado construir en dichos espacios, que de acuerdo a este fallo, no se podrán otorgar más licencias de construcción o de explotación.

En el extenso fallo se indica que no se pueden desconocer los derechos que adquirieron compradores y constructores con base en las licencias. El Consejo de Estado ordenó que se tomen las medidas necesarias para proteger la reserva forestal, y determinó que los contribuyentes que tengan propiedades allí deben aportar un tasa de carácter ambiental.