Cogollo Style confección artesanal y ecoamigable es un emprendimiento de una joven soachuna que se dedica al diseño y creación de morrales, bolsos, cojines, tapetes y cuadros hechos en retazos de tela, creando formas, imágenes y frases  con diferentes técnicas. Se aprovecha al máximo material que podría ser desechado por otras industrias,  siendo  así amigables con  el  medio ambiente. Cogollo realizó un trueque de sus bellos productos, los cambió por comida para llevarle a personas en condiciones de vulnerabilidad.

“Cada diseño que creo es único ya que solo uso retazos, lo que  hace que cada producto tenga su propio estilo; también hago  diseños personalizados donde creo un producto de acuerdo a los gustos y necesidades de las personas. Ya llevo 9 años  realizando este oficio, lo aprendí desde mi propia iniciativa de querer ser independiente y rescatar esas prácticas antiguas, gracias a la dedicación y disciplina que he tenido, he podido desarrollar y mejorar esta técnica y continuamos aprendiendo”, expresó Natalia Rodríguez, creadora de la marca.

Este emprendimiento tiene un impacto positivo para la comunidad desde la práctica de recuperación de materiales, en este caso poliester, gamuza, fibras sintéticas, cuerinas etc que tienen millones de años de descomposición  y  es el residual de las producciones de la industria textil de tapicería, y  Cogollo Style lo selecciona y convierte en un producto  artesanal con estilos  únicos, exclusivos, sin generar mayor desperdicio, aprovechando hasta el últimos retazo para sus creaciones y así bajar la reducción y producción de materiales contaminantes para el medio ambiente. La empresa  ya cuenta con certificado de  emprendimiento Ecoamigable y un Negocio Verde .

“Una de nuestras iniciativas con sentido social  ha sido el truque solidario que consiste en intercambiar un producto por alimentos no perecederos y productos de aseo, especialmente para las personas más vulnerables, lo cual apoya la propuesta inicial de la ‘Liga de liberación de la mujer en Bogotá’ que busca ayudar territorios invisibles para el gobierno donde la mayoría de población es afrodescendiente y más en estos tiempos de pandemia donde la situación se complica mucho más. La Idea es que continuemos realizando este tipo de proyectos,  empezando con los alimentos e ir supliendo otras necesidades humanas como la ropa o elementos de estudio para los más pequeños mediante la práctica del trueque ya que es difícil para muchos dar sin recibir nada a cambio, y ha sido una práctica de resistencia antigua económicamente mediante el intercambio”, concluyó Natalia.