Será un proceso fuerte y el desarrollo de los diálogos no traerá una completa felicidad, sin embargo, sí habrá más estabilidad a un país que lo necesita, más esperanza a un pueblo desgarrado por la guerra, por lo cual es responsabilidad de las nuevas generaciones tomar las riendas del país y contribuir a su desarrollo.


El conflicto armado en Colombia, si bien es un tema que ha preocupado a los diferentes estados y a la sociedad en general, ya que su trascendencia por la historia ha permitido el crecimiento del desplazamiento e infinidad de muertes, está en un punto en donde las negociaciones del gobierno Santos con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ha llegado a una instancia fundamental y final: por fin los acuerdos han concluido después de una larga y dolorosa espera.

Así las cosas, es interesante examinar detalladamente un paso al post conflicto, la repercusión del acuerdo en la sociedad y el papel que jugarán todos los colombianos en la reintegración de los combatientes y miembros del grupo delictivo.

Según los diálogos presentados en La Habana, los pactos acordados van a jugar un papel fundamental en la sociedad. La restitución de tierras, la participación política y la legalización de las drogas etc, son temas polémicos en los cuales se pueden evidenciar diferentes posturas desde cualquier perspectiva.

Colombia está a punto de presenciar un cambio trascendental en la política del país, un rompimiento ideológico en las convicciones conservadoras que han regido por siglos las riendas de la nación, sin embargo, en el análisis presentado a continuación se evidencia el primer factor en el cual el acuerdo tendrá su dificultad para ser efectivo, y es que la nación viene de una hegemonía netamente conservadora; según estadísticas de los últimos 30 años en los mandatos del país, las riendas de este siempre se han mantenido en las mismas manos, con el proceso viene un cambio radical en esta estructura, ya que empieza a tomar participación otro tipo de ideología izquierdista, fundamentada ideológicamente en teorías marxistas, lo que constituye una nueva forma de gobierno y de visión hacia el desarrollo.

Ahora bien, hay diferentes posturas que constituyen este aspecto en diversos libros como Basta Ya y en el Libro Conflicto Paz e Intervención, en donde los autores establecen una visión general del conflicto y ponen al margen la visión de medios internacionales frente a este acuerdo.

El papel de medios internacionales es un tema un tanto discutible, ya que se evidencia un pensamiento positivista y esperanzador donde se apoya el proceso, sin embargo, con la participación izquierdista y cómo esta puede afectar los procesos y acuerdos internacionales, se expone la intriga por conocer la forma cómo estas organizaciones asumirán el post conflicto. Ahora bien, con respecto a la restitución de tierras, es natural pensar que sí habrá una reivindicación con las víctimas, sin embargo, el proceso y la manera con la que se efectuaría será complicada, ya que muchos de estos campos se encuentran fuertemente explotados y algunos ya no son habitables.

El desplazamiento en Colombia se extiende por su inmenso territorio y aún se desconoce la cifra real para los damnificados, por lo cual tratar de cuantificar sería ignorar a las minorías o caer en el error de re victimizar, así que la reivindicación será un tema discutible que sembrará los primeros descontentos en la aplicación del acuerdo.

Como se evidencia, Colombia está por pasar una transformación complicada en el post conflicto, ya que aunque los temas están en los acuerdos pactados, llevarlos al cumplimiento será mucho más difícil que haberlos propuestos, sin embargo, ya era momento de parar un conflicto tan absurdo donde los únicos beneficiados eran los actores armados, dejando así como único afectado a la población. Los diálogos de paz tienen diferentes falencias según diferentes autoridades del tema, pero es algo que se tenía que dar, el pueblo añoraba con alcanzar una paz estable y duradera. Nuestra obligación como ciudadanos y profesionales es apoyar y contribuir con el desarrollo de este.

El post conflicto será la verdadera aplicación de la paz, al igual que la inclusión de sus víctimas directas.

Será un proceso fuerte y el desarrollo de los diálogos no traerá una completa felicidad, sin embargo, sí traerá más estabilidad a un país que lo necesita, más esperanza a un pueblo desgarrado por la guerra, por lo cual es responsabilidad de las nuevas generaciones tomar las riendas del país y contribuir a su desarrollo.

Redacción: Manuel Romero.