Por medio de un cine foro y de actividades entre la población joven y discapacitada, y debido a los últimos hechos violentos que se han registrado en el Barrio San Bernardino de la comuna seis, el programa Soacha Joven busca crear un espacio de sana convivencia entre la comunidad con el ánimo de concientizar a las personas sobre la necesidad de ser tolerantes y más humanos.


Así lo manifestó José Ernesto Martínez, coordinador del programa Soacha Joven, cuando se le indagó por la iniciativa de realizar esta actividad, destacando además el número creciente de población discapacitada que habita en el municipio y el hecho de articular este trabajo con la población joven del municipio.

“Lo que buscamos es que dentro de los colegios se empiece a manifestar el bajo porcentaje de violencia, que los muchachos sean más sensibles ante la violencia, ante la comunidad discapacitada, ante los mismos compañeros, por eso estamos haciendo una caracterización y para final de año la vamos a repetir para ver el resultado de estas actividades”, agregó Martínez.

“Es una buena actividad porque así los estudiantes aprenden a respetar a los demás, es bueno que traigan estos programas porque ayudan a que la gente recapacite y tome en serio el tema de la convivencia”, declaró Wilmer Castillo, estudiante de la Institución educativa Eduardo Santos.

“Lo que se puede ver es que se tiene objetividad, siempre y cuando se haga constantemente, que no quede como una actividad que no tenga nexo con otras y que se refuercen; los muchachos necesitan salir de las aulas porque los contenidos que estamos viendo son acordes más a las circunstancias que hemos tenido en estos días”, afirmó Juan Carlos Méndez, docente de dicha institución.

Además se mostró complacido por el hecho de no sentirse abandonado y de la necesidad de conformar de equipos de trabajo que promuevan este tipo de actividades dentro de las instituciones educativas, para que los jóvenes estudiantes se sientan identificados y tomen partido de las iniciativas propuestas.

Para concluir, vale la pena aclarar que si bien se incluyó inicialmente a la población discapacitada y a estudiantes, se espera vincular a otros tipos de población, como por ejemplo, los miembros de barras bravas y de pandillas para que se establezcan lazos de convivencia que fortalezcan las buenas relaciones de interacción entre los jóvenes. Adicionalmente, también se espera extender el programa a las distintas comunas para que los beneficios sean equitativos entre la población.