No paran las denuncias de corrupción e irregularidades en el IMRDS, pues sumado a los casos que se han denunciado anteriormente, se conoció que el ente Rector del deporte en Soacha habría contratado irregularmente a uno de los docentes de las escuelas de formación deportiva, dado que-según denuncias- este ingresó a trabajar al Instituto con documentos falsos, bajo la complicidad y la permisividad de quienes están el frente de dicho ente deportivo.


Según las denuncias, en el año 2014 el IMRDS contrató en su planta de personal al señor José Alfonso Malaver Chávez, un supuesto Licenciado en Educación Física graduado de la Universidad del Tolima, que llegó a la entidad para prestar sus servicios como profesor de Taekwondo, en la Escuela de Formación de esta disciplina deportiva. No era la primera vez que Malaver trabajaba en Soacha, pues anteriormente el hombre había dado clases de Taekwondo en el sector de San Mateo y en el barrio Rincón de Santa Fe.

Sin embargo, el paso de Malaver por San Mateo y Rincón de Santa Fe no fue el mejor, pues cuentan que de estos dos barrios salió con múltiples inconvenientes, dado que algunos alumnos y padres de familia que acudieron a sus servicios resultaron supuestamente estafados por este hombre. Adicionalmente, el sujeto en mención también tuvo conflictos personales con las personas que iban a sus clases, pues dicen que en San Mateo llegó al punto de agredir a una de sus estudiantes:

“Todo comenzó en San Mateo, donde el señor Alfonso Malaver fue expulsado del lugar donde dictaba clases, porque él y su esposa golpearon a una estudiante y a su madre por motivos personales. Básicamente la estudiante que él tenía se negó a aceptar una relación con él, por eso se presentó la agresión que ocasionó la expulsión de este señor. Luego de eso, esta persona estuvo en el barrio Rincón de Santa Fe, donde abrió un grupo que tuvo un tiempo, al que le cobró pensiones y luego abandonó. Después de todo esto, nos dimos cuenta que esta persona estaba trabajando en el IMRDS, nos llamó mucho la atención ver eso, porque cómo era posible que después de habernos estafado, él estuviera trabajando en esta entidad como si nada hubiera pasado”, explicó la persona que denunció esta irregularidad, quien solicitó la reserva de su identidad por razones de seguridad.

Según expresó el denunciante, en el momento en que él y los padres de familia de los niños y los jóvenes estafados por Malaver se dieron cuenta que el hombre estaba trabajando en el instituto de deportes, se comunicaron con la Universidad del Tolima, que envió un documento certificando que esta persona no es Licenciado en Educación Física, y que por lo tanto estaría ejerciendo la profesión con un título falso.

De acuerdo a lo anterior, el señor Malaver portaba un diploma supuestamente expedido por la Universidad del Tolima el día 7 de octubre del año 2003 en la ciudad de Ibagué, en el cual se le otorga el título de: Licenciado en Educación Física. No obstante, la misma Universidad, en oficio remitido el 07 de marzo del 2015 en la capital tolimense, desmintió que Malaver fuera egresado de la institución, aclarando
que en el libro de registros del alma máter no aparece sesión de grados en dicha fecha, y que el verdadero título que otorga en este caso, es el de: Licenciado en Educación Física, Deportes y Recreación, diferente al título presentado por Malaver.

Igualmente, la universidad advirtió que la firma del Rector de la institución puesta en el diploma falso no corresponde a la auténtica firma del señor Jesús Ramón Rivera Bulla, Rector de la universidad para el año 2003. Así mismo, el centro de educación superior afirmó que el número de folios registrado en el documento ilegítimo pertenece al año 2004.

La comunicación enviada por la Universidad del Tolima está firmada por el Secretario General de la institución, Omar Mejía Patiño.

El Cinturón Negro falso:

Pero además de supuestamente falsificar un título de la Universidad del Tolima, hay versiones que aseguran que Alfonso Malaver también se hacía pasar por Cinturón Negro en la modalidad IV Dan de la ITF (International Taekwondo Federation), con lo cual hacía creer a la gente que efectivamente contaba con todas las facultades para practicar e impartir el Taekwondo.

Sin embargo, la Asociación Colombiana de Taekwondo (ACT), filial de la ITF, en comunicación escrita remitida a la Concejal Soraya Escobar, quien desde el Concejo Municipal revisó e investigó este caso, ratificó, al igual que lo hizo la Universidad del Tolima, que Malaver no hace, ni ha hecho parte de esta asociación y que además tampoco tiene grado superior alguno como lo hacía creer esta persona, teniendo en cuenta que los únicos autorizados para dar instrucción, realizar exámenes y otorgar grados, son justamente los cinturones negros del grado IV Dan en adelante, siempre y cuando estén debidamente autorizados por la ITF.

En ese orden de ideas, la única relación que el señor Alfonso Malaver ha tenido con academias de Taekwondo fue las clases que tomó con algunas de las academias afiliadas a la ACT, en las cuales no alcanzó siquiera un grado intermedio, como tampoco el de Cinturón Negro.

A la certificación de la ACT se suma las declaraciones de Froylan Quiroga, Presidente de la Asociación ARCO de Taekwondo y Representante Oficial de la ITF en Colombia; y Jorge Hernando Puerto, Maestro de Taekwondo, Representante Oficial de la ITF en Colombia entre 1996 y 2014, y Director de la Academia de Taekwondo Chon Ji, quienes negaron contundentemente que Malaver haya pertenecido a alguna de sus academias, reiterando que este hombre no tiene el grado de Cinturón Negro y que por lo tanto no es alguien que esté autorizado o avalado para dar clases en esta disciplina deportiva.

“Nosotros enviamos los certificados en los que consta que él no es instructor de Taekwondo, pero aun así el Director del IMRDS se hizo el de la vista gorda. Incluso la Concejal Gloria Uribe, que fue quien ayudó a que esta persona entrara a trabajar al instituto, se hizo la de la vista gorda también, al igual que el Subdirector del IMRDS, Raúl Pico. Todos ellos conocieron la situación y vieron la documentación, pero aún así no hicieron nada. De no haber sido por la Concejal Soraya Escobar, que fue la única que quiso romper esa línea de corrupción, él todavía estaría trabajando ahí. Ella fue la que realmente puso empeño para que todo esto se solucionara, sin embargo él siguió trabajando en el IMRDS como si nada”, destacó la persona denunciante.

La Concejal Soraya Escobar, que en su momento ejercía como Presidenta de la Corporación Municipal, hizo el seguimiento e investigó las irregularidades del caso Malaver. De acuerdo con la Cabildante, al Concejo Municipal llegó una queja por la situación que se presentaba con esta persona en el IMRDS, porque al parecer no había estudiado y no era Licenciado en Educación Física. Adicionalmente, como se ha explicado, el señor Malaver tampoco tenía autorización alguna para dar clases de Taekwondo, por lo que ella procedió a realizar la averiguación correspondiente, a partir de la queja recibida:

“Enviamos una carta a la Universidad del Tolima y a la ACT, donde nos respondieron que efectivamente él no estudió ahí y tampoco tiene permiso para practicar y/o enseñar el Taekwondo por parte de ITF. Enseguida de eso, yo remití esa información al señor Alcalde Municipal y al Director del IMRDS, además lo puse en conocimiento de la Fiscalía y de la Personería. Esto ocurrió en el año 2014 pero en ese momento no hubo respuesta. Este año nuevamente pregunté al IMRDS qué había sucedido con este caso, y al respecto me respondió que esa persona ya no estaba laborando con la entidad”, dijo la Concejal Escobar.

En las declaraciones de la Concejal llama la atención dos cosas: primero, que aunque la inquietud formulada por la Cabildante se hizo en el año 2014, sólo se le dio respuesta en el 2015 tras la insistencia de la misma Escobar. Segundo, que si bien es cierto el IMRDS aseguró que en el 2015 Malaver no trabaja para esta entidad, no dijo nada acerca de la vinculación de dicha persona antes de este año, lo que deja un manto de dudas y refuerza las denuncias hechas por la irregular contratación de este hombre.

“Hasta ahí quedó el seguimiento que se le hizo a este caso, pero sería interesante saber qué pasaría con el proceso en la Fiscalía y en la Personería, porque hasta el momento no sé si pasó algo, debido a que no han comunicado nada al Concejo. Hasta donde se pudo dar respuesta desde el Concejo se dio, incluso yo dialogué con el señor Alcalde Juan Carlos Nemocón al respecto, quien dijo que se tomarían las medidas pertinentes, aunque por escrito no hubo ningún pronunciamiento oficial, excepto el que envió el IMRDS en cabeza de su Director, manifestando que en el 2015 esta persona no tiene ningún contrato con esa entidad, y que estaban a la espera de lo que decidiera la Fiscalía y la Personería”, agregó la Concejal Soraya Escobar.

Pero a pesar de esto, la denuncia en la Fiscalía no ha arrojado frutos, tal como lo señaló el denunciante, que además se mostró preocupado por las intimidaciones que estaría haciendo Malaver a quienes fueron estafados por él, debido a las denuncias que hoy se han hecho públicas:

“La Fiscalía tampoco ha hecho nada, actualmente el caso sigue así. Raúl Pico sigue con las manos limpias, lo mismo que la Concejal Uribe. Nosotros pudimos constatar que al señor Malaver le renovaron el contrato en el IMRDS, y ya después de que se supo todo y se hizo pública la información, fue que no le renovaron el contrato, pero él sí estuvo trabajando con las Escuelas de Formación. Vía internet esta persona ha enviado algunas amenazas a las personas que han querido revelar esta información, pero la verdad no sabemos dónde está ahora. A unos jóvenes que trabajaron con él les han llegado intimidaciones, también a un profesor que dictaba clases con él. Tenemos todas las pruebas y estamos esperando a que él aparezca para formalizar una demanda en su contra”, concluyó el denunciante.

Ver también: Así le fue a la recreación y el deporte de Soacha en el gobierno del ‘Bienestar para todos’

Foto: Apoyo (No corresponde al hecho denunciado)