Con el fin de no perder la tradición y el fervor de la navidad, la Junta de Acción Comunal del barrio El Mirador de la comuna dos de Soacha enseña a los niños una serie de cánticos y villancicos propios de esta época, a pesar de no tener instrumentos ni un adecuado espacio para ensayar.

Hace un año, la señora Flor Manrique,  esposa del presidente de la JAC  del barrio El Mirador, escogió su hogar como centro de ensayo para los coros navideños. Ella convoca a  niños y niñas  del sector  todos los días en horas de la tarde. «Son más o menos 16 niños, yo los formo en canto  para que coordinen bien, el objetivo es que los papitos y vecinos asistan con constancia a las novenas porque ya se está perdiendo esa tradición a nivel católico; la idea es  refrendar los valores humanos de nuestra comunidad», dijo.

 En El Mirador no hay  iglesia fija, por esto  sus residentes deben asistir a  misa a  La Veredita donde ocasionalmente los niños cantan en coro. «Yo como presidente de la JAC quisiera que las personas de buen corazón nos ayuden  para construir nuestra propia iglesia, aquí hay una congregación que deambula por los barrios del sector alto,  ellos se llaman María Auxiliadora. Aunque realizan  misas,  no se cuenta con un lugar fijo, a veces la mejor opción es ir hasta el Parque de Soacha, subir y bajar la montaña», dijo Francisco Gil, presidente de la Junta de Acción Comunal.  

Entre tanto, doña Flor Manrique, encargada de preparar a los niños, hizo un llamado a las fundaciones para que en esta navidad “nos colaboren  con los regalitos de los niños, aquí en este barrio somos estrato 1 y sería muy especial compartir con ellos la magia de la época», replicó.

Jireth es una de las niñas que ensaya en el coro. Dice que para ella es un hábito muy especial porque los cantos la inspiran a estar más cerca de Dios y de sus vecinos, pues se forma un interés comunitario.

El barrio El Mirador cuenta con pesebre, sitio donde se espera que la comunidad se reúna en esta época de navidad y fin de año.