Suena raro pero los residentes del barrio Jardín de los Rosales, cerca del centro comercial Mercurio, están encerrados en sus viviendas, no  por cuenta de la cuarentena, sino por el temor a  los delincuentes.

A diario la comunidad de Soacha denuncia hechos de inseguridad, pero en este caso no es sólo el peligro de estar en las calles, sino que los delincuentes están abriendo las puertas para ingresar y robar dentro de las viviendas.

Los residentes de este sector de la comuna tres denuncian que ya en múltiples oportunidades han sido víctimas de  robos, tanto en las calles como intentos de hurto en sus viviendas, lo que hace que la comunidad se sienta completamente desprotegida y no puedan siquiera descansar tranquilamente en las noches.

“La inseguridad en este barrio está terrible, más que todo por la ciclovía y los arboles que allí se encuentran, ya que estos se prestan para que los ladrones se escondan y  atraquen a la gente; hace unos días ahí mismo le robaron a un amigo la moto y se llamó al cuadrante pero nunca aparecieron los policías. Ahora han cogido a meter llaves en las puertas para robar al interior de las viviendas, la vez pasada en la madrugada estaban metiendo llaves a mi casa pero no pudieron abrir, entonces  es algo preocupante ya que ni siquiera en el hogar podemos estar tranquilos porque están buscando robar por todas partes”, aseguró un residente de Jardín de los Rosales.

Es así como la comunidad denuncia que últimamente se ha visto amenazada porque los delincuentes están intentando ingresar a las viviendas y esto  hace que la situación se complique más, pues los residentes del barrio ya no pueden estar tranquilos ni siquiera en sus casas porque existe el miedo de que los ladrones irrumpan  a cualquier momento.

Resulta paradójico que los habitantes de Jardín de los Rosales estén confinados y encerrados en sus casas, no tanto por la cuarentena sino porque deben cuidar que los delincuentes no ingresen a sus viviendas.  

Esta comunidad  pide a las autoridades mayor acompañamiento y eficiencia a la hora de recibir llamadas, ya que se encuentra en juego la seguridad de muchas familias que en estos momentos se sienten asustadas ante tanta amenaza. “Esto cada vez está peor y nos toca unirnos como comunidad porque ya nos tienen muy amedrentados y si seguimos con este miedo nos van a robar a todos, necesitamos más apoyo de las autoridades”, concluyó un líder comunal del barrio.

Por Natalia Soto Parra.