Un balance positivo hizo el gobernador de Cundinamarca frente a las medidas de emergencia que se han adoptado en los sectores del Departamento más afectados por las fuertes lluvias de los últimos días.


“Hay una cota que está muy baja, pues está prácticamente por debajo del nivel del Río lo que la hace vulnerable. Pero estamos tomando medidas contundentes. No la estamos jugando toda en cuanto a poner a funcionar un par de megabombas en el nacimiento del rio a efectos de lograr retener agua para que no baje en esas cantidades. Estamos bombeando 18 metros cúbicos por segundo a la altura de Sesquilé, en el canal de Achury, para direccionar el agua a Tominé en donde tememos la suficiente capacidad”, explicó el Mandatario.

También afirmó que en donde haya problemas de riesgo como el punto específico en cercanías de Zipaquirá y Panaca, se empezará a reforzar, taponar, bombear, y a suturar, si es el caso. “Por la parte alta se controla la cantidad de agua y por la parte baja, se encuentra destapado el sifón. Seguimos dragando para lograr mayor velocidad de manera que baje mucha más agua para desembocar en Alto de Tequendama”, dijo.

Continúa la alerta roja en Gibraltar y en Puente La Virgen, y alerta naranja en los otros puntos del Rio. Pero se entrará a obrar de manera estructural con los sistemas de bombeo que se han habilitado, en cooperación con Alianza con Bogotá y la Empresa de Energía Eléctrica.

En Chía y Tabio ha habido algunas dificultades en el rio Frío porque es una cuenca que se alimenta con las copiosas lluvias de estos días. Existen casas afectadas en Suesca y algunas en Guasca. En general el tema con estos municipios está bajo control porque se están sacando volúmenes grandes de agua.

Por otra parte, la alerta roja se mantendrá en Nemocón hasta controlar completamente la situación. “En ese municipio nació anoche una nueva quebrada. Brota agua por todas partes. Por esa razón tenemos unos expertos de Ingeominas, hidrólogos y geólogos que están haciendo un cuidadoso análisis de esas montañas”.