Un decreto establecido por la CAR afirma que la población del barrio Julio Rincón se encuentra en alto riesgo, debido a que allí se presenta mal flujo de aguas negras, por ello, se debe reubicar a más de 400 personas.


Luego de una reciente protesta realizada frente a las instalaciones de la personería municipal, los habitantes de este sector expresan que aún se encuentran preocupados, ya que están pasando por un proceso de reubicación debido a una acción popular establecida hace 10 años, en la cual se plantea que la población está en riesgo por un problema ambiental que allí se presenta.

El barrio cuenta con más de 40 manzanas legalizadas y los habitantes tienen la escritura de sus viviendas, pero un dictamen establecido por la CAR ha generado que muchos propietarios teman perder su inmueble. Un primer argumento de la autoridad ambiental es que esa zona pertenecía a un nacimiento de agua, luego, la misma población buscando ayudas técnicas estableció que el problema fue la construcción de 45 barrios que arrojan sus aguas lluvias y negras a Julio Rincón y la autopista sur.

Por otra parte, la población no se encuentra conforme con los apartamentos que ofrece la administración para su reubicación, ya que son muy pequeños para ser habitados por familias de más de 5 personas; los habitantes argumentan que sus viviendas son amplias y ninguna de sus casas se encuentra agrietada ni ha presentado deslizamientos. Por ejemplo Fernando Escobar, habitante del sector, espera que se den alternativas frente al proceso de reubicación, ya que a pesar de que se realice, va a continuar el problema del inadecuado manejo del agua.

Frente a este tema, también se pronunció uno de los líderes comunales, Dagoberto Chamarrabí, quien afirma que la reubicación propuesta por la administración es en los apartamentos de Ciudad Verde y no es viable, ya que si en este momento se encuentran afectados por un problema de alcantarillado, allí se van a ver perjudicados por el río Tunjuelito, los humedales e incluso por la presencia de problemas de insalubridad.

Es así como la población solicitó la respuesta del personero municipal Henry Sosa Molina, quien afirmó luego de la reunión realizada con la comunidad, que «la población no va a ser retirada de estos sectores con maquinaria ni las casas de las personas que no ha aceptado el proceso de reubicación, ya que se ha realizado este proceso con la población que ha aceptado y se busca no dejar estos espacios como focos de inseguridad o que generen problemas de insalubridad».

También el personero asegura que se revisarán las actas y los compromisos establecidos por las administraciones anteriores, para verificar de esa manera si se han realizado documentos y procesos técnicos por la CAR, y así programar una reunión el 26 de Junio con la administración ya que el próximo 28 de Junio se hablará del tema con el magistrado para la evaluación del caso. Por ello, la administración y la personería realizarán una visita para revisar las viviendas del sector y entrar a evaluar cada caso de manera individual.

Por su parte, el secretario de planeación Orlando Ramírez, afirma que después del proceso de adjudicación de los documentos para la reubicación, la administración y las inspecciones de policía entrarán a demoler estas viviendas que no están siendo habitadas, afirmando que dentro de este proceso se encuentran familias de Julio Rincón y afectadas por la ola invernal para que sean ubicadas, ya que el juez es el que determinará si se da o no el proceso de reubicación de 172 familias que hasta el momento han entrado al proceso de las convocatorias que tienen un cupo de 1752 familias, recordándole a la población que este proceso se da por medio del Gobierno Nacional y sus programas de población en riesgo, desplazadas o familias vulnerables.

Esta situación de la comunidad se debe ceñir a un proceso judicial, donde se determinará si son mayoría las personas que se quieren reubicar o no; otra de las situaciones que se presenta es el trabajo realizado por las mesas técnicas con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá con el fin de reconocer los problemas presentes en Cazucá y Julio Rincón para tratar el manejo de las aguas negras y de saneamiento básico, y de esta manera reconocer los estudios de la CAR, la Empresa de Servicios de Cundinamarca y la Administración municipal para la canalización de estas aguas y la solución definitiva de la situación en este sector de Soacha.

Nota: Este artículo es producto de la práctica estudiantil realizada en las clases del programa de Comunicación Social de la Uniminuto regional Soacha.