Nada más paradójico que Guaduas, uno de los pueblos que fue cuna de la libertad de Colombia, hoy se encuentre sumido en la más grave crisis en el servicio de la salud de toda su historia.


Como ha venido ocurriendo en la mayoría de poblaciones y ciudades de todo el país, Guaduas se vio obligada a marchar contra el inminente cierre del Hospital San José, ante la indiferencia y negligencia del gobierno nacional y departamental por la falta de cumplimiento a los compromisos adquiridos por el gobernador Andrés González Díaz durante su campaña política.

La carencia de recursos financieros, la falta de personal científico (especialistas) y administrativo, así como el bajo nivel de complejidad en la atención, son sólo algunos de los síntomas que aquejan al servicio de salud de los ciudadanos de Guaduas y su zona de influencia, que se extiende hasta Puerto Salgar, Puerto Bogotá, Honda, incluso Caparrapí y cientos de veredas y corregimientos de esta zona de Cundinamarca, olvidada y llena de necesidades de todo orden.

Dada la extrema gravedad del servicio de la salud, el concejo municipal de Guaduas, superando sus diferencia políticas, respaldó en forma unánime la realización de una marcha pacífica que convocó a todos los sectores sociales del municipio y de la región, los gremios del transporte, los maestros, los estudiantes y los usuarios de la salud para protestar y rechazar el cierre del hospital.

La protesta era de conocimiento de varios diputados y congresistas que obtuvieron votaciones importantes en el municipio; sin embargo estos brillaron por su ausencia durante la jornada. En algunos sectores de la población se rumora que la crisis obedece al interés de particulares e incluso del gobernador en la creación de una clínica privada en el municipio de La Vega, lo cual sólo confirmaría el proceso de deterioro y privatización de este derecho fundamental.

La protesta y la marcha que hasta minutos antes de su finalización se desarrollaba normalmente, degeneró en enfrentamientos durante toda la tarde entre habitantes y miembros de la fuerza pública, como resultado de las provocaciones de ésta última y el exaltado estado de ánimo de los primeros, lo que provocó un monumental trancón de la vía que de Guaduas conduce a Honda.

Los ánimos se caldearon cuando los manifestantes que exigían la presencia del primer mandatario departamental no encontraban respuesta alguna para dialogar y buscar soluciones a la crisis. Hacia las tres y media de la tarde se hizo presente una delegación de funcionarios de la gobernación y luego de intensas negociaciones con los representantes de la comunidad se acordó la trasferencia de recursos cuyo monto no se pudo establecer en razón a la alteración del orden público, la caída de la red de internet y las dificultades en las comunicaciones telefónicas