Desde la firma de compromisos hasta la pérdida de la custodia de sus hijos se extienden las determinaciones que el ICBF puede tomar en contra de los padres de familia que no cuiden el estado nutricional de sus hijos o hijas.


Las condiciones de pobreza en las que vive un amplio sector de la sociedad soachuna hace que en ocasiones sean los niños y las niñas quienes paguen los “platos rotos” de esta situación y sufran las penurias de subsistir en base a una alimentación que según su edad no puede ser la adecuada para su sano crecimiento y desarrollo, es por esta razón que desde el Centro Zonal del ICBF en Soacha de ha establecido una metodología que facilita la labor de los nutricionistas al momento de determinar responsabilidades en los adultos al momento de alimentar a los infantes.

“Los derechos que más se vulneran en Soacha son sobre todo el progreso del estado nutricional, en algunas oportunidades se evidencia que los niños, niñas o adolescentes no cuentan con afiliación al servicio de salud, teniendo en cuenta que en Colombia es un servicio al que se debe acceder y que contamos con un régimen subsidiado que va para toda la población. Claro que este tema se da en su mayoría es por negligencia de los Padres que no cumplen las recomendaciones dadas”, afirmó Henna Céspedes Primo, nutricionista del Centro Zonal del ICBF en Soacha.

De esta manera, Céspedes resaltó que la ocupación primordial de los nutricionistas es verificar que los niños y niñas que ingresan al Centro Zonal presenten una talla y un peso acorde a la edad que tienen, de igual modo enfatizó en que los padres deben afiliar a sus hijos a un sistema general de salud con una EPS perteneciente al régimen subsidiado o contributivo, llevar a sus hijos periódicamente al odontólogo, además que se hagan responsables de los controles de pediatría, desarrollo y crecimiento al menor.

“Una vez se verifican los derechos de estos niños, se informa a cada equipo que ellos no cuentan con los servicios que se mencionaron anteriormente o se evidencia algún derecho vulnerado, puede ser en el caso de salud o cuando cuentan con esquema incompleto de vacunas y estos temas se socializan con los equipos de cada Defensoría de familia y se toman determinaciones con los padres de familia”, expuso la nutricionista.

Dichas determinaciones van desde la firma de compromisos hasta la pérdida de la custodia por parte de los padres de familia, esto teniendo en cuenta el real estado de desnutrición y las valoraciones que se le hacen al menor según el caso, no obstante la invitación es a que las personas adultas que tiene niños o niñas a su cargo tomen conciencia de la gran responsabilidad que recae sobre ellos y no se limiten solamente a suministrarles cualquier tipo de alimento, sino tratar de que este realmente presente componentes nutricionales que favorezcan el desarrollo físico, emocional e intelectual del menor.

“Se les dan las orientaciones y las recomendaciones sobre la importancia que tiene asistir a los controles de crecimiento y desarrollo porque ahí es donde vamos a evidenciar còmo está el estado nutricional de nuestros niños, es una obligación de las EPS realizar dichos controles a los niños y niñas menores de diez años”, concluyó Céspedes Primo.

Asì hablò Henna Céspedes Primo, nutricionista del Centro Zonal del ICBF en Soacha:

Foto: Unicef