Recientemente la Alcaldía municipal hizo el anuncio de aprobar la licitación para pavimentar la vía paralela que comunica a los barrios de la comuna tres con el resto del municipio. Este medio reporta lo que se espera sea uno de los últimos casos de violación a las normas de convivencia por parte de conductores que transitan por esta vía.


Julia González es una ama de casa que junto a su esposo vino a observar un proyecto de vivienda en una sala de ventas ubicada al costado izquierdo del Centro Comercial Mercurio. Cuando se disponía a entrar, presenció una curiosa situación: dos hombres descalzos que luchaban conjuntamente por sacar un pequeño vehículo Chevrolet Sprint que se había atascado en la vía debido a las fuertes lluvias que por estos días han caído sobre el municipio.

La escena ameritaba un reconocimiento a los dos hombres por su tenacidad y, claro, por la necesidad de sacar el carro del barro; muy pocos se atreven a quitarse los zapatos y andar descalzos por una calle llena de agua reposada y turbia, y más aún si se tiene en cuenta que el hombre que se encuentra agachado en la foto es el dueño del campero que se ofreció voluntariamente a colaborar en la misión de rescatar al pequeño Sprint.

Es aquí en este punto donde se hace honor a la cultura ciudadana que aún conservan algunos de nuestros habitantes, esa cultura que consiste en ayudar a quien lo necesita en el momento oportuno, esa cultura ciudadana que dignifica al ser humano y lo hace por momentos un ser mucho más especial de lo que es normalmente.

Hasta el momento todo parecía indicar que la misión de salvar el vehículo del atascamiento iba a ser todo un éxito, debido a que los dos hombres amarraron una cuerda entre el campero y el pequeño carro, con el propósito de jalarlo y hacer que saliera del barro y del agua.

Pero mientras la señora Julia presenciaba expectante el rescate vehicular, ocurrió lo impensado, lo que impidió llegar a ese estado de dignificación que se había mencionado anteriormente. Quizá por el afán, o quizá por otro motivo, un vehículo emergió en el andén, luego una moto, y luego una seguidilla de automóviles que se tomaron el sendero peatonal como si se tratara de una vía cualquiera.

“Creo que la administración debería arreglar las vías para que los carros no se dañen en esos huecos, y lo otro es que obstaculizan el andén para el público, no deja de ser un peligro pa´ los peatones, los niños; le deberían poner solución a las vías principales, porque de todas manera viene uno a ver los proyectos de los apartamentos y vea”, manifestó la señora Julia cuando se le indagó por la situación.
También se le preguntó a un motociclista que pretendía subir la moto al andén, a lo cual este se limitó a decir que el daño a su vehículo podría ser perjudicial por el estado de la vía, haciendo caso omiso a comentarios y preguntas.

“Ojalá sea verdad que esta calle se vaya a pavimentar, nos hace falta a quienes venimos seguido, y cuando llueve se vuelve imposible andar por aquí, y más si venimos con niños o cuando hay mujeres embarazada o adultos de la tercera edad “, expresó Luis Pedraza, quien es otro peatón que transitaba por el lugar.

Finalmente, el vehículo Chevrolet Sprint fue rescatado, pero en cuanto al tema de la vía, se espera que la obra sea el medio que permita la recuperación de la vía, dado la cantidad de personas que se movilizan por dicho sector, y que personas como Doña Julia no se vean afectadas de nuevo.