Daño ambiental en Cundinamarca, se necesitan 10 años para recuperar el terreno
El daño ambiental cobija la capa vegetal, la alteración de los ecosistemas locales y la afectación a una quebrada y dos lagunas.
La CAR impuso una medida preventiva de suspensión de actividades a un patio de acopio de carbón ubicado en la vereda Pueblo Viejo, municipio de Guachetá, Cundinamarca. La decisión se tomó tras evidenciar el manejo inadecuado de la actividad minera, la ausencia de licencia ambiental y afectaciones críticas a los recursos naturales que comprometen la salud y tranquilidad de la comunidad vecina.
Los técnicos constataron que el predio —presuntamente operado por dos empresas carboneras— funcionaba sin permisos de emisiones atmosféricas, de aprovechamiento forestal ni de manejo de recursos naturales.
Entre las infracciones más graves se destacan la acumulación de carbón directamente sobre el suelo en siete terrazas, lo que provocó la pérdida de la capa orgánica por sepultamiento, y la realización de cortes en el terreno natural que alteraron drásticamente la topografía de la zona.
Como agravante, el patio se localizó sobre el cauce de una quebrada innominada. La intervención eliminó dos lagunas registradas previamente en el aplicativo geoambiental de la Corporación, mientras que la falta de sistemas de manejo de aguas de escorrentía provoca el arrastre de sedimentos, finos y lodos de carbón hacia las fuentes hídricas.
Asimismo, la molienda de entre 60 y 80 toneladas de carbón para la producción de coque genera una alta concentración de material particulado.
Las barreras instaladas fueron calificadas como precarias (no superan los 2.2 metros), lo que permite que el polvo sea arrastrado por el viento hacia viviendas y potreros colindantes.
Por otra parte, se comprobó la remoción y tala de bosque nativo para la adecuación de las terrazas, cuyos residuos fueron vertidos ladera abajo, sepultando la vegetación existente.
A su vez, se identificó una zona de tanques de combustible ubicados directamente sobre el suelo, así como la disposición inadecuada de chatarra y residuos sólidos en el área intervenida.
“Estimamos que, debido a la magnitud del daño en la capa vegetal y la alteración de los ecosistemas locales, el tiempo de recuperación de los recursos afectados sería de aproximadamente 10 años si no se realiza ninguna intervención. No obstante, mediante un plan estricto de reconformación, gestión ambiental y reforestación, este periodo podría reducirse a 5 años”, afirmó el director regional de la CAR Ubaté, Julio César Sierra León.
Con esta medida, la CAR reafirma su compromiso con la protección del medio ambiente y la salud pública, suspendiendo de inmediato cualquier actividad que ponga en riesgo la estabilidad ecológica de la región.
Foto: CAR Cundinamarca







