Un presunto caso de acoso sexual a un menor de edad, que se habría presentado en el sector de Parques del Sol I en la comuna seis, fue denunciado ante las autoridades policivas y judiciales de Soacha, las cuales a pesar de las evidencias y el oportuno aviso de la familia del niño, no han atendido ni tratado el caso, pues la denuncia no se ha recibido de manera formal.


Los hechos ocurrieron hace aproximadamente un mes, luego que la familia del menor que al parecer fue víctima del acoso, notara ciertos comportamientos extraños que el niño presentaba, generando sospechas sobre lo que podría estar sucediendo. El niño iba con frecuencia a la casa de otro menor de su misma edad (5 años) con quien solía jugar. De un momento a otro, el niño empezó a llegar a su casa con juguetes y otros elementos que le eran obsequiados sin razón aparente. Por otra parte, el niño aseguraba que el hermano de su compañerito tenía comportamientos extraños con él, como por ejemplo tocarlo en su rostro y sus partes íntimas, abrazos de manera afectuosa y palabras obscenas que acostumbraba a decirle.

Al percatarse de estas situaciones y dialogar con el niño para confirmar lo que se sospechaba, tanto la abuela como la madre del menor acudieron de inmediato a las autoridades para denunciar lo que podría ser un caso de acoso, propiciado por el hermano del niño con el que la presunta víctima acostumbraba a jugar:

“Al darme cuenta de lo que pasaba yo llamé enseguida a la mamá del niño y me fui a hacer la denuncia, porque no es normal que a un niño le regalen cosas de esa manera. Me dirigí al CAI (Estación Chicó), donde me escucharon y me dijeron que esperara una patrulla. Después de eso llegaron dos policías que me llevaron a la Fiscalía, donde nos dijeron que ahí no correspondía hacer la denuncia. Salimos para la Policía de Infancia y Adolescencia, y esperamos, pero el Policía que me atendió dio vueltas y se veía embolatado. Me hicieron esperar porque la persona que recibía esas denuncias no estaba, esperé con el niño por más de una hora hasta que llegó el uniformado que me atendió finalmente. En el momento en que él empezó a dialogar conmigo llegó la mamá del niño y habló con el uniformado, quien hizo una carta que le dio a ella, con la que nos enviaron a Medicina Legal para que le hicieran una valoración al niño”, explicó la abuela del menor, quien por razones de seguridad solicitó la reserva de su nombre.

Lo descrito por la abuela sucedió el pasado 25 de noviembre, día en que el grupo de Infancia y Adolescencia adscrito al Distrito Especial de Policía Soacha emitió un documento en el que se notificó una posible noticia criminal y se solicitó al Instituto Colombiano de Medicina Legal con sede en Soacha la realización de una valoración técnico – médico – legal de un examen sexológico, para determinar la posible afectación por una eventual agresión sexual. El documento en mención está firmado por el Patrullero José Manuel Clavijo Velásquez, funcionario de la Policía Judicial de Infancia y Adolescencia del municipio.

En ese orden de ideas, la Unidad Básica de Medicina Legal en Soacha emitió un informe pericial de clínica forense, en el que se da cuenta de lo sucedido con el menor afectado, a partir de un testimonio de él en el que relata en detalle lo sucedido, narrando lo que pasó con los regalos, los tocamientos y las obscenidades, entre otros comportamientos anormales del presunto agresor. El dictamen de Medicina Legal sugiere que el menor requiere valoración sicológica para aclarar el contexto de los hechos y realizar seguimiento a lo ocurrido. Así mismo, se sugirió la aplicación medida de protección por parte de las autoridades.

Sin embargo, a pesar de lo hecho, tanto por la Policía de Infancia y Adolescencia, como por Medicina Legal, ni la Fiscalía, ni ninguna otra institución ha recibido la denuncia, por ende no se ha tomado ninguna medida para esclarecer lo sucedido y velar por la integridad del niño:

“En vista de que me han enviado de un lado a otro, he tenido que ir a la Fiscalía y de la Fiscalía me han enviado a Infancia y Adolescencia , pero allí no me han dado respuestas claras, sino que me devuelven a la Fiscalía y de ahí otra vez a Infancia y Adolescencia, lo que se ve es que las autoridades no tienen claro quién es la persona o la entidad idónea para manejar estos casos con los niños. No tengo idea entonces cuál será la entidad a la que se puede acudir para actuar ante tanto peligro que hay no sólo para mi hijo, sino para bastantes niños más”, manifestó la madre del menor, que también solicitó la reserva de su nombre.

La madre también expresó que “no hay respuestas, no hay ayuda y no están pendientes de esos casos, o no hay la colaboración que se debe dar al instante. Se hizo todo lo que inicialmente nos dijeron: que lo lleváramos a Medicina Legal donde nos dieron una respuesta que se conoció en en Fiscalía inclusive, pero que al parecer no fue suficiente para que ellos se apersonaran del caso y nos dieran una solución”.

La mujer expresó que la ayuda y la atención que reciban debería ser también psicológica, porque hay muchas cosas que han afectado tanto al niño como a la familia. Según la mujer, en la actualidad no les da ganas de salir, de compartir con la comunidad, ni nada, porque el solo hecho de que el presunto agresor esté ahí es bastante delicado:

“El niño no puede salir, se la pasa conmigo día y noche, además la puerta tiene que estar siempre con candado. Lo que hicimos fue enclaustrarnos porque no hay ayuda y el peligro está ahí, no tuvimos otra alternativa”, concluyó la madre.

Mientras que la incertidumbre se apodera de la familia del niño y del menor mismo, estas personas siguen padeciendo las consecuencias de la negligencia de las autoridades, que continúan negándose a dar la debida atención a este caso, poniendo en riesgo la integridad del niño.

Fotografía tomada de: Vanguardia.com