Los hechos se presentaron el pasado sábado en la Estación de Policía del barrio Chicó, en la comuna seis, cuando Daniel Fernando Rozo Mora, de 20 años, fue retenido sin razón aparente por parte de un grupo de uniformados adscritos a esta unidad policial, quienes posteriormente golpearon y agredieron al joven, causándole quemaduras de primer grado en su pecho.


Rozo se encontraba caminando hasta su vivienda, con su compañero Miguel Ángel Vargas. Al momento de llegar a la casa, cuando la persona abría la puerta para ingresar, llegó un camión de la Policía, de donde descendieron tres patrulleros. Antes de solicitarles una requisa, los uniformados les preguntaron a los dos jóvenes si tenían algo extraño y ellos le contestaron que no. Sin dar explicaciones, los patrulleros les pidieron a los dos muchachos que se subieran al camión, mientras que los jóvenes se resistieron argumentando que no había ninguna razón justa para que se procediera de esa manera.

Posteriormente, los policías empezaron a golpear a los jóvenes y los subieron a la fuerza al camión en el que se transportaban. Uno de los uniformados tomó del cuello a Miguel Vargas y lo rasguñó. A Daniel Rozo lo tiraron al piso, le pisaron el cuerpo y después hicieron lo mismo en los testículos. Luego de eso, Rozo le pidió a los uniformados que no lo siguieran golpeando, y que su mamá trabajaba en la Alcaldía, pero la respuesta recibida fue un golpe en la cara y un insulto.

“En el camión nos golpearon a los dos, cuando llegamos a la Estación del Chicó nos bajaron, como mi amigo tiene el cabello largo, lo cogieron de ahí y lo arrastraron hasta donde parquean las motos. Ya en ese lugar siguieron pegándonos y tratándonos mal, nos obligaron a quitarnos la ropa, pero no nos encontraron nada cuando nos vieron desnudos, sin embargo siguieron pegándonos en la cara. Uno de los policías prendió un encendedor, lo calentó y luego nos lo puso a cada uno en el cuerpo, quemándonos y dejándonos una marca en el pecho. Mientras tanto, otro Policía nos dijo que teníamos que callarnos, o que de lo contrario nos iban a desaparecer…

… Después de eso nos dejaron recoger nuestras cosas, cuando busqué mi billetera no la encontré, pero vi que unos policías la tenían, nunca me la entregaron; ahí llevaba unos $80.000, que era el pago de lo que trabajé ese día. Nos metieron al calabozo a eso de las 2am, metieron a otras personas que también fueron golpeadas, y finalmente como a las 6am, nos dijeron que si queríamos salir teníamos que trapear y hacer aseo en el calabozo. Hasta que hicimos eso nos dejaron salir”, expresó Daniel Rozo, al relatar la odisea que vivió en la noche del pasado sábado.

Lilia Mora es la madre de Daniel Rozo, quien aseguró que irá hasta las últimas consecuencias para hacer que lo sucedido con su hijo no quede en la impunidad, teniendo en cuenta que en anteriores ocasiones han ocurrido casos similares, de los que hasta el momento no se sabe en qué quedaron las cosas, ni qué pasó con los agresores de los civiles vulnerados en sus derechos:

“El único delito que cometió mi hijo fue decirles a los policías que no lo retuvieran, porque él no llevaba droga, ni armas. Sin embargo, ellos le manifestaron que necesitaban operatividad, por eso lo subieron a la fuerza a ese vehículo y le hicieron lo que le hicieron. Yo me acerqué el pasado lunes a la Personería de Soacha, allá me colaboraron recibiendo la denuncia, y enviando a mi hijo a Medicina Legal, junto con su compañero que también fue agredido. Ayer martes fui hasta el Comando de Policía de Soacha, allá también me recibieron la denuncia, y puse en conocimiento de los superiores inmediatos los hechos sucedidos en la estación del Chicó…

… Lo que hizo la Policía fue tan arbitrario, que ni siquiera registraron el ingreso de mi hijo. Prácticamente la Policía lo retuvo porque quiso, además lo amenazaron diciéndole que si él denunciaba lo sucedido ante los medios de comunicación, o alguna autoridad, ‘lo iban a desaparecer’. Nosotros no tenemos problemas con nadie, somos personas honestas, no tenemos ningún tipo de antecedente judicial. Quiero que la Policía tomé las medidas pertinentes para que estos hechos no sigan pasando, pues no es la primera vez que esto sucede, porque hemos conocido otros casos que se han presentado. Esos personajes deben ser retirados de la institución. Si algo le llega a pasar a mi hijo, culpo a los policías que lo agredieron por eso”, manifestó doña Lilia.

Respecto a la denuncia, en el Comando del Distrito Especial de Policía de Soacha la queja fue recibida por el Intendente John Ricardo Devia Soto, quien informó que la institución realizará la investigación correspondiente, a fin de hallar las responsabilidades pertinentes en este nuevo caso de maltrato y abuso de autoridad. Por lo pronto, la denuncia fue remitida al Comando del Departamento de Policía Cundinamarca, a fin de que el Comité de Evaluación, Recepción y Trámite de Quejas e Informes, evalúe la situación y obtenga los resultados correspondientes.

*La foto no corresponde a los hechos