La comunidad de este sector encendió las alarmas por la presencia de un presunto violador que, según cuentan los vecinos, ha tenido actos obscenos con varios menores de edad del barrio desde hace unos tres meses, cuando el mencionado sujeto llegó a vivir a esta comunidad.


Hacia las 9:45 am de ayer miércoles se presentó un gran alboroto en La Fragua, debido a la denuncia de una madre de familia, quien aseguró ver cómo sus hijos presenciaban una de estas escenas, en las que el hombre en mención realizaba manifestaciones morbosas y obscenas delante de los niños. De inmediato la comunidad reaccionó para tratar de capturar el hombre y ponerlo a disposición de las autoridades, teniendo en cuenta que en ese momento se contaba con la presencia y el apoyo de la Policía de Infancia y Adolescencia.

Aunque según los testigos el individuo logró escabullirse del lugar, la alerta quedó encendida por la cercanía que este sujeto tiene con los vecinos de La Fragua, ya que según lo comentó la misma comunidad, esta persona tiene vínculos familiares con los directivos del Liceo Satélite, ubicado precisamente en este sector. Respecto a lo anterior, vale la pena mencionar que el presunto abusador sexual residía en una vivienda cercana al colegio, la cual fue adquirida con ayuda de los directivos de la institución, lo que dio pie para pensar que ellos estaban refugiando y escondiendo al sospechoso, lo que originó la ira de la comunidad:

“Unas niñas estuvieron el martes montando bicicleta por acá, cuando ellas iban pasando el hombre se bajó los pantalones hasta los pies y se empezó a masturbar delante de ellas, diciéndoles a las niñas que se fueran hasta donde él estaba. Yo traté de hablar con el señor Rector del colegio, porque el hombre estaba escondido allí y además es familiar suyo. Este sujeto hace presencia en el barrio desde hace unos tres meses, hemos conocido de algunos casos en los que él ha acosado sexualmente a varios niños del barrio”, explicó Rosa Idaly Molano, habitante de La Fragua.

“Lo que dice la gente es que desde hace varios días esta persona esta haciendo esto, incluso los niños y los padres aseguran que esta persona tuvo comportamientos obscenos con los niños, aunque hasta ahora no lo habían denunciado. El sospechoso está en el barrio desde hace unos tres meses, quienes no habían denunciado estaban en silencio porque no habían comprobado nada o porque tenían miedo de hablar. Este sujeto mira a los niños con morbo, se bajaba los pantalones y también se masturbaba delante de ellos. Son alrededor de 10 niños las víctimas de este tipo, sin embargo todavía hay quienes están inocentes de las cosas que han pasado”, agregó Olga Inés Cubillos, residente de La Fragua.

En contraste con lo anterior, Jairo Hoyos del Liceo Satélite, manifestó que su familia acogió al presunto violador y le ayudó a adquirir una casa en arriendo. Aseguró que el sujeto es una persona en condición de desplazamiento, y que por eso decidieron colaborarle, resaltando que en ningún momento sabían qué clase de persona era. Hoyos sostuvo que este es un asunto completamente aparte de las actividades y la labor propia del colegio, y que el hombre señalado por la comunidad de ser un presunto abusador sexual tenía acceso a la institución, simplemente porque era un empleado ocasional, argumentando que la casa donde el sujeto vivía, no tiene ninguna relación con el colegio:

“Nosotros hasta ahora nos enteramos de lo sucedido, nos acabamos de dar cuenta de qué era lo que estaba pasando. Encontré que la gente estaba apedreando parte de las instalaciones del colegio, ellos están enfurecidos porque piensan que nosotros refugiamos a esta persona, pero lo cierto es que por el contrario estamos ayudando a buscarlo y encontrarlo. Con la Policía y los padres de familia revisamos cada rincón del colegio, a fin de que la gente vea y se dé cuenta que no tenemos responsabilidad en este suceso”, replicó Jairo Hoyos.

“Hasta ahora me entero de esta situación, no he sido testigo de lo sucedido, pero puedo dar fe de Don Jairo y Doña Amanda, que son los dueños del colegio. Ellos pudieron haber pecado por darle la mano a una persona que no lo merecía, pues si esta persona es culpable y merece ser castigada, lo deben hacer. No sé de casos puntuales que se hayan presentado, pues mi hijo estudia en el colegio y jamás me ha comentado de nada al respecto. Sólo sé de lo que se está comentando hoy”, concluyó Martha Rivera, residente de La Fragua.

Luego de conocer lo sucedido en el barrio, la Policía de Infancia y Adolescencia trasladó a sus instalaciones a algunas de los niños y los padres de los niños que aparentemente fueron víctimas de este sujeto, con el fin de adelantar los trámites correspondientes para realizar la denuncia del caso e iniciar las investigaciones correspondientes.