Departamento toma posesión de predio en Útica

Mediante visita de reconocimiento y firma del acta de toma de posesión de los potreros El Pantano y El Totumo del predio La Ceiba ubicado en Útica, la gobernación de Cundinamarca inspeccionó de manera formal los terrenos destinados a la construcción de la IED Manuel Murillo Toro, el puesto de salud y otros equipamientos urbanos que permitirán avanzar en la solución a varias necesidades de esta comunidad.


Como un día muy especial para Útica, definió la secretaria General de la Gobernación Sandra Jeanette Faura Vargas, quien estuvo al frente de la negociación y el cumplimiento del debido trámite que concluyó (ante la negativa de los propietarios a vender un área de terreno), con la expropiación por vía administrativa de las 5,261870 hectáreas de tierra requerida para desarrollar obras fundamentales en Útica.

Al respecto, la secretaria General Faura Vargas en compañía de la secretaria de Educación de Cundinamarca Piedad Caballero Prieto, el delegado de la Procuraduría Provincial de Facatativá Moisés Viveros, el alcalde de Útica José Gabriel Hernández, funcionarios de la Inmobiliaria de Cundinamarca, y el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca ICCU, firmaron el acta de toma de posesión del citado terreno. Durante la diligencia se hizo presente uno de los propietarios del predio La Ceiba, quien se negó a firmar el acta de entrega, pero que indicó a los funcionarios los linderos del terreno.

“Tras diez meses de negociación con los propietarios del predio La Ceiba, una vez cumplido todo el proceso administrativo y pago del valor del terreno, estamos tomando posesión del predio”, indicó la señora Faura Vargas en representación del departamento de Cundinamarca.

La funcionara además, señaló que el acta será enviada a la oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Guaduas para el desenglobe de los potreros El Pantano y El Totumo, y así continuar con las acciones necesarias para la construcción de la nueva sede de la institución educativa, el puesto de salud y las viviendas de las familias damnificadas por la avalancha de la quebrada Negra en abril de 2011.