El próximo mes arranca el proceso para modernizar el parque automotor de carga; se fija vida útil para esos vehículos.


Con una nueva resolución, en la que se fija la salida de vehículos de carga con una antigüedad igual o superior a 25 años contados a partir de la fecha de matrícula, y un fondo de 600.000 millones de pesos, el Ministerio de Transporte quiere agilizar, a partir del primero de octubre, la salida de 50.000 camiones viejos.

Actualmente, el parque automotor lo conforman 330.000 vehículos que movilizaron 163 millones de toneladas en el 2011. Jaime Sorzano, presidente de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), celebró la medida, pues dice que el gremio necesitaba que se fijara la vida útil de un vehículo de carga.

De otro lado del negocio, Humberto Duque, presidente de Navitrans International, fabricante de tractomulas y camiones pesados, manifestó estar listo para acompañar financieramente a los transportadores.

“Permite que el sector se modernice y los transportadores adquieran un vehículo más productivo y competitivo”, dijo y precisó que la iniciativa puede cobijar a más de 60.000 camiones y tractocamiones en el mediano plazo.

Para Jaime Herrera Murillo, presidente de Asecarga, acelerar la chatarrización no es la única solución que está pidiendo el gremio. “El Gobierno debe incentivar la creación de otros frentes de trabajo para emplear la flota cesante, mientras se busca un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda”, dice al lamentar la creación de una transportadora de Ecopetrol para transportar crudo.

“Eso en el corto plazo nos va a quebrar”, dice. La meta es chatarrizar 3.000 cada año, el doble de lo que se ha registrado desde el 2005, un ritmo de 1.571 vehículos por año. En lo que resta del 2012 se destruirán 1.000 y en el 2013 el plan es hacer lo mismo con 3.000 viejos.

Según cuentas de Ayda Lucy Ospina, directora de Tránsito y Transporte del Ministerio, en los últimos siete años se han desintegrado 11.000 camiones, de los cuales 5.700 fueron por voluntad de su propietario y el resto (5.300) a través del programa de reconocimiento económico, en el que la entidad paga un incentivo a un tercero, propietario de un camión viejo, a cambio de la destrucción del vehículo.

En la primera opción, la autoridad de tránsito permitía el ingreso de un nuevo vehículo al parque automotor, en lo que se conoce como el ‘uno a uno’, mientras en la segunda alternativa estaba prohibido.

La nueva norma le dio un giro a la regulación y permitirá la matrícula de nuevos vehículos de carga, pero la gabela será solo para microempresarios. Máximo tres vehículos por persona y el reconocimiento económico bajará al 50 por ciento; es decir, por un tractocamión ya no se pagará 70 sino 35 millones. “Los grandes sí tienen que ir por el lado de la reposición uno a uno”, puntualizó la funcionaria.

Fuente: Portafolio.co