Habitantes de la calle 21 entre carreras novena y décima del barrio la Cañada, ubicado en la comuna dos de Soacha, manifiestan sentirse desesperados y amedrantados por un habitante que instaló un establecimiento comercial dedicado al expendio de licores.


Desde octubre de 2014 la tranquilidad en la calle 21, la cual figura como zona residencial, resultó irrumpida debido a la apertura de un establecimiento dedicado al expendio de licores, el cual, según los habitantes, funciona sin ningún tipo de autorización y ejerce actividades hasta altas horas de la madrugada, afectando drásticamente el descanso de los vecinos residentes de la cuadra, puesto que el escándalo generado en el bar es de todos los días, afirman los residentes.

La comunidad denuncia que a demás de generar ruido y afectar la paz de los residentes, el dueño del establecimiento hace uso abusivo del espacio público, argumentando que al ser una calle cerrada no transitan vehículos sobre ella, por lo tanto, supone tener derecho para instalar sobre la vía dos canchas de tejo, una carpa y canchas de balón pie.

Un residente de la zona, quien prefirió reservar su nombre para proteger su integridad, argumentó: “Que la calle no tenga salida no significa que deje de ser importante para la movilidad en el sector, la invasión de ese espacio está entorpeciendo la movilidad en la cuadra, puesto que todo lo que acomoda el señor sobre la vía obstaculiza la salida, entrada y el parqueo de los vehículos pertenecientes a los vecinos de la cuadra”, aseguró el habitante.

El temor de la comunidad radica en el tipo de acciones que pueda emprender el dueño del establecimiento una vez se le mencione cualquier tipo de queja o inconformidad referente al bar y a la invasión del espacio público. Los afectados aseguran que Sandro Castañeda, propietario del bar, responde de forma grosera y osada, y en más de una ocasión ha amenazado a quienes se dirigen a él, con afectar su integridad y la de sus familias.

Rubén Mayorga, residente de la cuadra en mención, remitió su denuncia a la Inspección Segunda de Soacha, argumentando: “El señor Sandro Corredor instaló un juego de tejo y unas canchas de balón pie sobre la cuadra, al tiempo que vende licor hasta después de entrada la noche sobre una vía pública, específicamente en la calle 21. En varias oportunidades le solicité que por favor suspendiera esta clase de actividad, pero me respondió de forma grosera y amenazó con hacernos daño a mí y a mi familia”, manifestó el residente.

La comunidad dice que el trabajo de la inspección no ha sido el que ellos desearían, puesto que el problema sigue vigente y hasta el momento la situación sigue siendo de conflicto en la cuadra. Por su parte, Gloria Giraldo Inspectora Segunda de Soacha, aclaró:

“Una vez fue remitida la denuncia a nosotros se llevó a cabo la respectiva diligencia, que atendía la demanda. Durante la diligencia encontramos que efectivamente había invasión del espacio público, sin embargo el dueño del establecimiento no se encontraba en el momento. Dentro de las funciones de la inspección está recomendarle al individuo que desocupe el espacio y desista de su uso abusivo, no obstante el señor Sandro Castañeda no acató la recomendación y por el contrario, aseguró a los residentes que la inspección le había concedido el permiso para hacer uso de la zona, afirmación que no es cierta; por este motivo su caso fue remitido a la dirección de apoyo a la justicia para que realizara el debido procedimiento de restitución del bien de utilidad pública”, explicó la funcionaria.

Sin embargo la Inspectora también aclaró que la perturbación de la tranquilidad en la cuadra no es un tema que le compete a la inspección, este tipo de denuncias deben ser dirigidas directamente a la policía del cuadrante para que ellos tomen las acciones necesarias durante los sucesos para hacer efectivo el control inmediato de las acciones del dueño del establecimiento en mención.

Para concluir, Elberto Ariza, Director de Apoyo a la justicia de Soacha, habló sobre el proceso que se llevará a cabo desde su dependencia para darle solución a los inconvenientes generados por el señor Corredor:

“En el informe que nos remitió la inspección segunda nos informan que Sandro Corredor hizo caso omiso al requerimiento voluntario que le sugirió la inspectora, por este motivo vamos a realizar la restitución del bien de uso público para que a través de este, incluso si es necesario el uso de la fuerza pública, vamos a hacer la recuperación de la zona en un plazo de 20 a 30 días. En caso de que la persona en mención haya realizado un daño al espacio, se verá involucrado en un daño a bien de uso público agravado”, finalizó el director.

*La foto no corresponde al lugar