Como si la invasión a las calles 13, 14 y 15, la carrera séptima, la avenida 30 de San Mateo, y sectores de Compartir, Quintanares y León XIII no bastara para constatar que a la administración municipal le ha quedado grande implementar una política que regule el control del espacio público en la ciudad, ahora se suma el desorden que todas las tardes se forma al frente de la alcaldía de Soacha.


Vendedores de todo tipo, incluyendo puestos de comida que ‘supuestamente’ están prohibidos en las calles, son el pan de cada día en el parque principal de Soacha, un sitio ‘mítico’ para la ciudad y en el cual operan a su alrededor bancos, negocios, colegios, oficinas gubernamentales, restaurantes y hasta la estación de policía del centro del municipio.

Gritos a viva voz, megáfonos, propaganda, olores diversos, caos y desorden, son elementos que se mezclan y que un transeúnte o visitante aprecia cuando intenta dirigirse a la secretaría de Gobierno o a la misma alcaldía municipal.

Y como si no fuera suficiente con los ya conocidos productos que se ofrecen a diario, como chicharrón, perros calientes, ‘chuzos’, arepas, chunchullo, ‘Ruqui Ruqui’, picada, aromática, golosinas y cigarrillos, entre otros, para apreciar la incapacidad de las autoridades de controlar a los vendedores ambulantes, ahora es común ver entre la puerta de la alcaldía y la secretaría de gobierno, puestos de celulares, sim card, helados y hasta mimos pidiendo monedas.

“Esto es una vergüenza para Soacha y un desprestigio para la administración. La verdad no entiendo qué es lo que pasa con la Secretaría de Gobierno, más cuando el Dr. Ramirez entró con las pilas puestas, pero vemos que no hay control y lo único que falta es que los vendedores ingresen al patio de la alcaldía a ofrecer sus productos”, manifestó Laura Peñaloza, transeúnte y habitante del municipio.

“Esto sólo se ve en Soacha. Es cierto que la gente necesita pero a uno le da rabia ver la impotencia de las autoridades para ponerle orden a la ciudad. No es posible que uno venga con su familia o amigos a dar una vuelta al parque, a comer almojábanas y se encuentra con este desorden, la verdad, esto da vergüenza”, agregó Roberto Murcia, residente en San Mateo.

“Recién entrado el actual secretario de gobierno, las calles se vieron bonitas, pero mire ahora, no hay ni por dónde pasar. Imagínese que uno invitara a alguien de otra ciudad, qué imagen se lleva de Soacha, eso es lamentable”, indicó Pedro Molina, residente en la comuna seis.

Para algunos líderes lo delicado del caso es que en el reciente encuentro realizado entre los presidentes de la Asociación de Juntas de la comuna dos y las autoridades municipales, en cabeza del alcalde Juan Carlos Nemocón, se habló de la invasión al espacio público en el parque principal y se denunciaron casos concretos, como el que se describe en la actual nota.

Sin embargo el caos continúa y aunque la presencia de vendedores en inmediaciones de la alcaldía no es constante, sí es un hecho que se evidencia a diario, especialmente en las horas de la tarde.