Trescientas cincuenta familias se benefician de nueve Granjas Integrales Sostenibles que funcionan en el departamento. Trabajan con productos orgánicos, buscan el autoabastecimiento y generan valor agregado para que las familias campesinas tengan recursos adicionales y mejoren su calidad de vida.


El gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, y la secretaria de Agricultura del departamento, Constanza Ramos, visitaron la Granja Integral Sostenible de Ubaté, con el fin de conocer los avances de este proyecto que inició el primero de julio pasado.

«Esta es una de las nueve granjas experimentales piloto en el departamento. Acá en Ubaté tenemos 26 mujeres cabeza de familia que la están administrando. Este predio era un monte y ya se está trabajando en la preparación de los terrenos. Se está sembrando alverja, hortalizas y otros productos como yerbas aromáticas, de tal manera que en el mes de diciembre ya se estará entregando este proyecto», explicó el Gobernador.

Se trata de una iniciativa que se trabaja de manera articulada con los alcaldes de los municipios, a quienes se les exige la constitución de una asociación, que puede ser de mujeres, o de mujeres y hombres, siempre y cuando sean granjeros. Una vez los burgomaestres cumplen con este cometido, la administración departamental empieza con todo el proceso, desde la capacitación técnica de la asociación hasta culminar con la entrega completa de la granja.

Los predios en los que funcionan son entregados por los municipios en comodato a las asociaciones y la Gobernación de Cundinamarca realiza una inversión aproximada de 200 millones de pesos por granja, suma que incluye las semillas, los insumos y en general, todo el equipamiento.

«Este es un proyecto del gobernador Álvaro Cruz, contemplado dentro del programa de Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria. La meta es dejar 116 Granjas Integrales Sostenibles en los cuatro años de periodo de este gobierno. En este momento tenemos ya seis de la vigencia 2012 y en la vigencia 2013 trabajamos en tres, ubicadas en Ubaté, Nocaima y Viotá», explicó Constanza Ramos, secretaria de Agricultura de Cundinamarca.

Otro de los objetivos del proyecto es que vengan a aprender los estudiantes de los colegios de cada una de estas provincias y más adelante puedan montar con su familia su propia granja. «Una persona con una sola fanegada puede vivir con su familia sin problemas, siempre y cuando haga un aprovechamiento integral de su parcela», manifestó el gobernador Cruz.

Para la administración departamental lo más importante de todo este proceso es que las granjas son sostenibles y ya están produciendo. Tienen huertas con hortalizas orgánicas, cultivos de quinua, alverja, frijol y maíz que ya se están comercializando y también tienen cría de especies menores como conejos, cuyes, gallinas ponedoras, pollos de engorde, cerdos y cabras.

«Nuestra proyección acá en la granja es nuestra seguridad alimentaria y la de nuestras familias, y luego, un bien común representado en un ingreso económico para nosotras. Todas venimos los lunes y los jueves y el resto de días de las semanas estamos divididas en grupos de seis para realizar diferentes actividades. Los sábados venimos acompañadas por nuestros hijos y ellos también nos ayudan», afirmó Martha Isabel Peña, una de las 26 mujeres que trabajan en la Granja Integral Sostenible de Ubaté.