El Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca presentó a la comunidad de Tocaima los estudios y diseños para la restauración del Puente de los Suspiros.


Desde 1862 este puente cumple con la función de unir los municipios de Tocaima y Agua de Dios y es el primer puente colgante que se construyó en Colombia. Anteriormente se usaba para llevar a los enfermos de lepra a la localidad de Agua de Dios y allí aislarlos de la comunidad.

Según el arquitecto y consultor encargado de la realización de estudios y diseños para la restauración, Edgardo Bassi, “se cree que el nombre de este puente proviene del hecho de que los enfermos (de lepra) que pasaron por este lugar estaban condenados a muerte, despidiéndose así de la vida, convirtiéndose en el último suspiro que daban”.

Por toda la tradición cultural que este puente representa para la historia de Cundinamarca, en especial para la Provincia de Alto de Magdalena, y por ser declarado bien de interés cultural bajo la ley 1435 el 6 de enero 2011, en 2014 los habitantes de Tocaima solicitaron al Idecut su restauración.

El propósito del proyecto es convertir al Puente de los Suspiros como atractivo Turístico y de desarrollo para estos dos municipios que se encuentran ligados históricamente por la estructura arquitectónica.