Un giro inesperado tomó la investigación al incendio del CAI San Mateo de Soacha ocurrido el pasado 4 de septiembre, donde murieron quemados 8 jóvenes detenidos.

Según la Fiscalía, los patrulleros Aleida del Pilar González y Jorge Suárez serán citados a audiencia de imputación de cargos como presuntos responsables del delito de homicidio doloso agravado en concurso homogéneo y heterogéneo.

En una publicación hecha por la revista Semana, se asegura que la Fiscalía les imputará cargos a los dos policías, quienes estarían vinculados presuntamente en el incendio del CAI San Mateo de Soacha, teniendo en cuenta que el trágico suceso cobró la vida de ocho jóvenes que permanecían allí detenidos por diferentes delitos.

Se conoció que la Fiscalía tiene en su poder testimonios de otros policías que señalan a estos dos uniformados como presuntos responsables del incendio de la sala de retenidos de dicha estación. Los investigadores cuentan con material de alto valor probatorio que comprometería a los uniformados, entre ellos tres videos que podrían ayudar a esclarecer los hechos. Estas pruebas serán presentadas ante un juez el próximo jueves durante la imputación de cargos de González y Suárez.

De ser hallados culpables, se tiene claro que se trata de la conducta individual de dos uniformados y no de una política de la institución. Sin embargo, las pesquisas continuarán para determinar si hay más uniformados implicados y si hay responsables de más alto rango.

Ese día, el 4 de septiembre de 2020, el coronel César Ovidio Castro, comandante de la policía Cundinamarca, entregó una versión diferente de los hechos. “Se presentó una asonada al CAI por parte de los familiares, quienes querían visitar a los detenidos, por lo que los capturados prendieron fuego a sus colchonetas y se registró ese incendio”, sostuvo.

El día del incendio había 11 jóvenes dentro del CAI. Siete de ellos fallecieron en el hospital Simón Bolívar, de Bogotá, y otro en el hospital Cardiovascular; los restantes resultaron heridos.

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Todo se desprendió de los hechos ocurridos el 4 de septiembre de 2020.  Pasadas las 2:00 p.m.  y luego de una larga espera, los familiares se incomodaron porque ese día no iban a ver a los detenidos.

Había rose y tensión entre policías y familiares de los detenidos, cuando de un momento a otro aparece fuego en la sala de retenidos. Las pistas indicaban que faltaba algo que no se había contado. Por ejemplo, los investigadores descubrieron la presencia de gasolina en el cuerpo de algunos de los ocho jóvenes que murieron en el incendio.

Tampoco era claro por qué resultó tan difícil abrir las rejas, o por qué no se desplegó un mayor esfuerzo para apagar las llamas. Al notar que la estación era consumida por el fuego, los familiares decidieron tratar de socorrer a sus hijos y parientes.

Una mujer cogió una manguera e intentó usarla por una ventana, pero un policía se lo impidió. Los vecinos gritaban del desespero, pedían ayuda; sin embargo, cuentan que nadie hacía mayor cosa.

Los reclusos que lograron salir se veían ya con la piel quemada. La escena era desgarradora. Una mujer relató que una de las enfermeras que llegó al sitio intentaba retirarles la ropa de la piel afectada por el fuego.

Los especialistas médicos encontraron la gasolina, y así lo dejaron por escrito en los reportes que les entregaron a las familias, en medio del llanto. “Paciente con trauma térmico por combustión de gasolina con quemaduras del 40 por ciento y lesión de vía aérea…”, dice uno de los documentos.

Una de las madres de los detenidos, aseguró que, en la estación, en el momento del incendio, había unos 20 uniformados en cambio de turno, y nadie hizo nada. “La policía lo que hizo fue cruzar sus manos y dejar que el fuego se propagara”, aseguró ella.

En su momento, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga, aseveró que los jóvenes habrían muerto por la inhalación del humo, y no quemados, pese a la evidencia del parte médico.

El próximo jueves, la Fiscalía presentará ante un juez de la República todas las pruebas que tiene en su poder y que ha podido recolectar en estos cinco meses luego de la tragedia. Mientras tanto, los policías Aleida del Pilar González y Jorge Suárez serán imputados como los posibles responsables del aterrador incendio que dejó 8 jóvenes muertos.

Fuente: Revista Semana