Qué bueno sería para la ciudad de Soacha que para el próximo cuatrienio fiscal el concejo nombrara de contralor municipal a un soachuno de nacimiento, porque consideramos que este profesional no solamente debe tener los conocimientos y las capacidades suficientes en el ramo de la administración pública, sino el talante político de la historia administrativa del municipio para que ejerza sin tapujos ni rodeos el verdadero control fiscal sobre la administración, con toda la ética y con una completa autonomía e independencia como debe ser, y que se sienta sin talanquera alguna para el buen desempeño de sus funciones, demostrando ante la opinión pública que sí está controlando y que no permite ni siquiera un ápice de corrupción administrativa. Ese profesional debe ser el que ha venido merodeando hace varios años al municipio porque nació en él, conoce desde luego todos los ámbitos del desarrollo municipal y cómo debe ser el eficiente y rígido control fiscal.


La corrupción administrativa en Soacha tiene que comenzar a desaparecer, porque la justicia es así, que aunque llega tarde se da en el momento menos esperado. Soacha hoy más que nunca la necesita.

Sí el Niño Dios ya iluminó a los integrantes de los entes judiciales para analizar las hojas de vida de los tres precandidatos al cargo de contralor municipal del próximo periodo, y si no hallaron inhabilidad alguna, ahora le corresponde al concejo municipal escoger y designar al nuevo contralor, que seguramente, sin temor a equivocarme, tiene y debe ser el soachuno de raca mandaca que estudio su bachillerato en el colegio Bolívar de Soacha: Víctor Edgar Bello Bello, quien seguramente será ungido por la corporación Edilicia para desempeñar dicho cargo , y desde luego con la voluntad inquebrantable del Niño Dios.

PDT: Es el profesional indicado, tiene el talante político, los perfiles exigidos por la ley, no tiene los ambages críticos de ninguna naturaleza, pero sí tiene el carácter y la hidalguía suficientes para enfrentar con responsabilidad este reto en su vida, como lo es la fiscalización administrativa de su pueblo, el que lo vio nacer, crecer y hacerse profesional con mucho pulso y esfuerzo.

Adelante que las causas nobles siempre triunfan.

PEJUSAVA