Actrices profesionales y víctimas de la violencia forman parte de la obra ‘Antígona:tribunal de mujeres’, que se presentará este miércoles 16 de diciembre en el Archivo de Bogotá. El argumento de la historia está basado en el caso de los llamados falsos positivos.


La obra inicia con una luz cenital amarilla que ilumina el rostro de una mujer que dice: “Señor juez: soy Lucero Carmona, una de las madres de Soacha y madre de Ómar Leonardo Triana Cardona, mi único hijo de 26 años, asesinado por el Ejército Nacional”. El espíritu de Ómar completa un testimonio dramático que es alternado con apartes del mito griego de Antígona, la hija de Edipo desde la que se construye la tragedia con el cadáver insepulto de su hermano Polínices.

En las tablas esta madre no denuncia como lo hace todos los días en foros, escuelas, colegios, universidades, junto a otras deshijadas de Soacha, desde que comprobó que Ómar fue uno de los “mal llamados falsos positivos” del gobierno de Álvaro Uribe. Ahora es una de las actrices de la obra que se presentará este miércoles en el Archivo de Bogotá en el marco del II simposio de memoria, paz y posconflicto.

«No sabía que podía denunciar a través del arte, que podía transmitir a la gente otros sentimientos que antes se guardaba o no exploraba, que la agobiaban: el dolor que no tiene nombre, rabia, amor filial, intimidad familiar, ternura», relata la actriz que encarna el papel de la madre de Soacha, por eso cierra su parlamento cantando para su hijo Osito de felpa.

La obra fue creada por el director del grupo Tramaluna, Carlos Satizábal, dramaturgo de la Universidad Nacional y Premio Nacional de Poesía 2012, quien viera en las madres de Soacha y en su proceso de duelo la encarnación de un mito fundacional de la cultura occidental.

A la Lucero de la obra se suman otras madres de Soacha: María Ubilerma Sanabria y Luz Marina Bernal. También, Fanny Palacios, campesina a la que militares de la XIII Brigada militar le asesinaron a la familia completa. Orseni Montañez, a quien la mano negra del Estado le asesinó a su esposo, uno de los 6.528 crímenes impunes del genocidio de la Unión Patriótica. Mayra López, una exlíder estudiantil de Sucre perseguida por organismos de inteligencia estatal y encarcelada un año injustamente por rebelión. Sin embargo es el personaje Lucero quien las pone a tono con los decibeles que reclama la puesta en escena: “Yo le canto a la tristeza y tú no estás”. Las demás la siguen: “Bonita, bonita”. Y ella les pide más intensidad, como si estuvieran buscando las tumbas sin nombre donde encontraron los restos de sus hijos. “Para que no te demores en encontrarme”.

La obra se cierra con el desahogo magistral de Lina Támara (una de las actrices del elenco), dejando rosas amarillas y limpiando el piso de todo tipo de violencia pasada o presente con un manojo de hierbas dulces. El público sale del teatro en medio del aroma de ruda, lluvia de plata, albahaca, manzanilla; conmovido y agradecido de poder acercarse al alma del que ya es un colectivo femenino que detrás de telones reconstruye tejidos sociales y delante remueve con ciencias.

Fecha: miércoles 16 de diciembre de 2015
Lugar: Archivo de Bogotá, Calle 6B # 5 – 75
Hora: 4:45
Entrada libre