A Esteban Cáceres le pusieron una pistola en la cabeza para robarle lo que al parecer los ladrones consideraban un botín.

El hecho sucedió hace algo más de una semana en la comuna uno de Soacha cuando Esteban caminaba sobre las 11:00 a.m. en una vía del sector de Compartir.  Cuenta que llevaba un morral en su espalda, y en su interior una agenda, una sudadera y un jugo de caja, cuando de repete para una moto y de ella se baja un hombre apuntándole con una pistola.  

“El hombre me dijo que le diera el morral, que la plata. Yo alcé las manos y le dije que tranquilo, que yo se lo daba. El tipo muy agresivo me dijo, rápido hp, incluso me jaló duro para que zafara el morral porque lo tenía con las dos correas a mi espalda”, narró.

Lo que el hombre cuenta es que todo sucedió en cuestión de segundos en una calle donde no pasa mucha gente ni vehículos. “Yo pensé que el tipo me iba a disparar porque fue muy agresivo y me apuntó siempre, pero cuando cogió el morral se subió rápido a la moto y los dos se perdieron de vista”.

La deducción de Esteban es que los delincuentes se equivocaron y pensaron que él llevaba plata o algún computador. “Aún no entiendo porque un morral con una sudadera vieja, un jugo y una agenda grande, ¿para qué? Y es claro que venían por el morral porque ni siquiera me pidieron el celular, la verdad es muy raro”, sostuvo.

Aunque el atraco no pasó del susto y Esteban dice que pensó que era su fin, asegura que es el fiel reflejo de lo que sucede a diario en las calles de Soacha, de la inseguridad que los ciudadanos de a pie deben soportar a raíz de la ola delincuencial que se ha desatado en las ciudades del país.

El hombre no puso el denuncio porque dice que no vale la pena.  Sin embargo, asegura que los nervios le ganan y ahora cuando va en la calle y escucha una moto, piensa que lo van a atracar.  “Es triste que uno no pueda salir tranquilo, y a Dios gracias a mi no me pasó nada, pero desafortunadamente a muchas personas les han hecho daño por robarlas”, puntualizó.

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