Una de las peores decisiones tomadas por el Ministerio de Transporte para la época de los años 1990 – 1996 es haber habilitado dentro del servicio público de pasajeros por carretera a los vehículos de las diferentes empresas con capacidad de 14 pasajeros, y lo que es peor aún, con Tarjeta de Operación Nacional que para esa época estaba de moda por su rapidez dentro del desplazamiento de los viajes, y la ciudad de Soacha no fue ajena a esta situación; en Bogotá pasó algo parecido pero en su debido momento dicho Ministerio y en esa época la Secretaria de Tránsito, brindó la oportunidad a los propietarios de este tipo de vehículos que por medio de las empresas modificaran el parque automotor por vehículos de 19 pasajeros, tipo microbús, situación que en Soacha no fue cobijada en su totalidad.


Independientemente que de una u otra manera en la actualidad prestan el servicio especialmente en las rutas con destino a Corabastos y la Clínica San Rafael, por simple lógica nos podemos dar cuenta que no son vehículos aptos para este tipo de servicio; por su incomodidad, su reducida capacidad de sillas para un viaje placentero por parte del pasajero, algunos de esos vehículos en su mayoría ya han completado su ciclo de servicio con más de 20 años, han sido convertidos de gasolina a gas y unos pocos a Diesel, y como nos podemos dar cuenta mientras más vehículos transiten, más complicado es el asunto de la movilidad por la autopista sur y que por consiguiente no prestan las garantías de transporte acorde a las necesidades y exigencias del siglo XXI.

Cuando hablamos del transporte público de pasajeros en Soacha es importante dejar claro que la problemática se presenta en el servicio intermunicipal con Bogotá debido a la gran cantidad de la demanda de pasajeros que siempre ha existido y por consiguiente a la falta de oferta del servicio por parte de las empresas transportadoras; para dejar claro, el transporte público urbano de la ciudad en cierto grado y medida ha respondido a los intereses de sus usuarios, máxime aún cuando varias de las empresas prestadoras del servicio gozan de un excelente parque automotor, mucho más nuevo y moderno de los que se encuentran prestando el servicio para la capital.

Es muy importante hacer una aclaración para poder obtener un entendimiento claro de este tema; la prestación del servicio de transporte de pasajeros por parte de las empresas es UN SERVICIO PÚBLICO y como tal es considerado como una de las prestaciones reservadas del Estado y tiene como finalidad la cobertura determinada de la prestación a los ciudadanos siendo así y manejándose en nuestro caso desde la propiedad privada, es obligación del gobierno garantizar dicho servicio de tal manera que sean satisfechas en su totalidad las necesidades de sus habitantes; esta es la razón por la que el abuso, incumplimiento de las normas, mala prestación del servicio, arbitrariedad y demás problemas que se presentan en esta industria son analizadas, requeridas y sancionadas las empresas por medio de la Superintendencia Nacional de Puertos y Transporte en calidad de su ente regulador de este tipo de servicio.

De acuerdo a los últimos Decretos y Resoluciones, así como lo relacionado en la Ley 769 de 2002 Capítulo II Art. 3, la responsabilidad de los Gobernadores y Alcaldes Municipales, en especial en lo que reglamenta el Decreto Ley 080 de 1987, tienen un gran sentido de responsabilidad y pertenencia para con este tipo de situaciones, por lo que indiscutiblemente son los directos responsables de la organización, planificación, estructuración de planes y programas, control, vigilancia de excelente funcionamiento y medidas como tal para que la calidad en la prestación del servicio cumpla los requisitos de ley exigidos por el Ministerio de Transporte y como tal las empresas brinden un agradable servicio a la comunidad.

Es de anotar que el caso de nuestra ciudad muy poco ha sido el interés por parte de las autoridades correspondientes con respecto al tema, razón por la cual sin embargo del esfuerzo realizado por algunas de las empresas por presentar un mejor servicio, la falta de control, indisciplina del personal operativo, falta de capacitación a los conductores en normas de tránsito, falta de mantenimiento preventivo a los vehículos, la falta de exigirse a sí mismo y el mejorar la calidad del servicio, nos dan como consecuencia un resultado infortunado a los usuarios, la posibilidad de desaparecer del mercado a las empresas y una pésima imagen en esta materia para nuestra ciudad.