Por: Óscar Rodríguez.

Todo se originó en la publicitada escogencia transparente y pública del candidato a la Alcaldía de Soacha por el partido político Cambio Radical,  en palabras de la señora Representante de ese partido.

Los calificativos de inmadurez y la “orden de suspensión” dada al proceso de encuesta y por último, la rueda de prensa del pasado 24 de mayo, el informe plano e incompleto de la firma Cifras & Conceptos sin mencionar la financiación a pesar que así lo ordena la Ley 130/94 en su artículo 30, obligaba verificar la ficha técnica.

Por experiencia sabemos que quien paga la encuesta, la estructura e impone sus intereses. Siendo toda encuesta una herramienta de investigación que “permite recolectar datos tales como opiniones y actitudes de un grupo de personas a través de un cuestionario que es aplicado a un grupo reducido de una población denominada muestra”, solicitamos la correspondiente aclaración a la fuente, la que a su vez respondió, que el proceso de encuesta para seleccionar el candidato a la Alcaldía de Soacha no había sido contratado por el partido Cambio Radical, como se hacía ver hasta ese momento.

Despejada una de las dudas, el señor Jeisson Fonseca, veedor ciudadano de Soacha,  tuvo el valor de preguntar públicamente sobre este asunto, hecho que en mi consideración debe ser respetado, pues si no fuera por personas como él hubiese quedado en el ambiente, que el partido Cambio Radical, como institución política, era el promotor de dicho proceso. Vimos con molestia como personajes escudados en seudónimos, agazapados en tribunas ajenas junto a algunos ciudadanos, literalmente “le tiraron a la yugular”, demostrándose una vez más la intolerancia a todo asomo de interrogante o de duda.

Pero, esta pregunta en público surtió todos sus efectos: que mediante el comunicado que arriba aparece se dijera la verdad.

Debemos respetar también el valor que tuvo la representante para decir la verdad. Es un hecho difícil de conseguir en los políticos de oficio, hay que reconocer entonces el valor civil que la acompañó al momento de firmar y afirmar en su comunicado que:

“…. estructuré un proceso de selección que me permitiera realizar la postulación del candidato del partido para dirigir los destinos de nuestra ciudad…….”

Tanto la prueba de selección de alto nivel como la encuesta, fueron financiados con mis propios recursos….”

Quedó, como lección aprendida, el valor de decir la verdad, así no guste, así devele unos intereses o revele nuestras intenciones o manejos, pues decir la verdad genera confianza.

Un político que no genera confianza pierde valor en el mercado e inexorablemente tiene que acudir a otros mecanismos para atraer el voto.