Se entiende que la Policía es autoridad y que en días decisivos como el pasado 27 de octubre deben prepararse para ser protagonistas de la seguridad y el orden. Sin embargo da tristeza que algunos uniformados no entienden eso, y en el caso de Soacha, se dedicaron a hostigar a algunos ciudadanos, e incluso, a entorpecer la labor de la prensa local.

Quejas y quejas fueron las que recibió este medio de comunicación sobre el papel de algunos uniformados porque al parecer se dedicaron a perseguir y hostigar a una campaña política, la misma que ganó las elecciones y que hoy su representante o alcalde electo, se convertirá en el jefe de Policía, aunque muchos no lo crean. Paradojas de la vida, dirían por ahí.

La vida da vueltas, y eso debería aprenderlo la Policía,  porque en estos casos se debe actuar con tacto y prudencia, y no dejarse llevar por las pasiones propias de los seres humanos.

Sólo pensemos  que a quienes presionó  ese día la Policía, ahora  serán los mismos que se tomarán el poder por mandato democrático, es decir,   ellos marcarán la pauta en todos los temas de Soacha, incluyendo el de  seguridad.

Pero un aspecto que debe conocer la opinión pública es la actitud del coronel Juan Carlos Celis con la prensa local. Y se menciona en este artículo porque él tuvo una salida en falso  el día de las elecciones al prohibir transmitir vía celular la apertura de la jornada democrática  en la Institución Educativa Santa Ana, cosa que no entendemos y no sabemos si lo hizo intencionalmente o porque desconoce el derecho constitucional de los medios de comunicación de informar libre y verazmente.

Supongamos  que el coronel Celis desconozca la norma y se equivocó. Sin embargo basta con que ese día haya mirado la televisión o escuchado las emisoras de radio, las mismas que tenían a sus periodistas dentro de los puestos de votación  informando el desarrollo de la jornada democrática. Nos preguntamos ¿Será que el derecho de trasmitir con una cámara o un celular está reservado para los grandes medios como Caracol, RCN, la W, La FM, E Tiempo…?  Y de nuevo preguntamos: ¿Y entonces los medios locales no tienen el mismo derecho?

No obstante, lo más que cuestionamos es la forma como lo hizo. Coronel: hay que reclamar con buen tono y buenas palabras, no menospreciando al otro ni intentando copiarle a muchos de sus súbditos. Quizá en un tono adecuado y con respeto, todo se logre.

Y que sea el momento para manifestar que no es secreto decir que la Policía endiosa a los medios nacionales y menosprecia a los locales. La institución cogió la costumbre de suministrar  información de operativos, capturas y grandes golpes sólo a periodistas de noticieros nacionales, o por lo menos son a los primeros que les avisan, desconociendo totalmente  a quienes laboramos en Soacha.

Sin embargo, cuando se trata de actividades menores, aquellas que no son de interés para los medios nacionales, es decir, donde no hay capturas, morbo y amarillismo,  ahí si invitan a la prensa local.

En fin. En este aspecto también debe prevalecer las palabras justicia y equidad, y la Policía debe entender que muchas veces son mejores aliados los medios locales que los nacionales, pero si se persiste en el desbalance, los periodistas de Soacha seguirán en la búsqueda de información, con o sin la institución. Afortunadamente los líderes, los grupos sociales, las organizaciones, el comercio y la comunidad en general, sigue creyendo firmemente en el papel que desempeña la prensa local en Soacha.