Un fuerte químico que estaba abandonado en una caneca sobre la vía que comunica a la calle 13 de Soacha con las areneras fue vertido sobre desechos de construcción, situación que provocó una emergencia ambiental y problemas de salud en los habitantes de varios barrios de la comuna seis.


Después de finalizar la calle 13 se encuentra una vía ubicada en el sector de Villa Julia, la cual era usada por las volquetas para entrar a las minas y areneras. Actualmente la calle presenta un estado de abandono y se presta para depositar desechos y escombros.

En un acto de inconsciencia alguien dejó abandonada una caneca que contenía lo que al parecer era un peligroso químico, debido al fuerte olor a gas que emitía.
Herman Moreno, trabajador cercano a la zona, contó lo sucedido: “Llegué a las 7 de la mañana y me percaté de la caneca que se encontraba abandonada cerca de mi sitio de trabajo. Estaba inflada, parecía que se iba a explotar y a metros se sentía un fuerte olor a gas que despertó mi preocupación y por eso hice el debido llamado a la Policía para que se apersonara del problema antes de que ocurriera un incidente”, relató el individuo.

Una vez fue presentada la alerta a la Policía, la entidad remitió el caso a Bomberos. Durante el proceso de remisión, otro individuo vertió el peligroso químico sobre el escombro regado sobre la vía, provocando una emergencia ambiental y de salubridad, puesto que la liberación de la sustancia esparció un fuerte olor a gas por cinco barrios aproximadamente, como Villa Julia, Rincón de San Carlos, Llano Grande, Cagua y Cardal, entre otros de la comuna seis, generando en los habitantes problemas en la salud e incontrolables malestares.

Brigitte Leal, presidenta de la Junta de Acción comunal del barrio Llano Grande, quien estuvo atenta desde un principio a la situación, describió los problemas que el fuerte olor del químico generó en la comunidad:

“Tenemos ardor en los ojos, rebote, mareo, dolor de garganta y en algunos casos hemos identificado diarrea y fuertes dolores de cabeza, porque el olor es muy penetrante. En un principio todos pensamos que era una fuga de gas a juzgar por el olor, sin embargo nos enteramos que es algo que puede resultar mucho más nocivo, no solo para nosotros como seres humanos, sino para el medio ambiente”, puntualizó la líder.

Cuando fue identificada la razón del problema y tras la insistencia de los habitantes, el cuerpo de Bomberos explicó a la comunidad que no estaba dentro de sus capacidades el tratamiento de ese tipo de sustancia, por esa razón el día lunes fue remitido el caso a la secretaría de salud del municipio.

Por su parte, la dirección Bioambiental ya estaba realizando los trámites para ejercer el manejo sobre los escombros contaminados, al tiempo que las secretarías de planeación y de salud se sumaron a las acciones para tratar el problema.
Orlando Ramírez, secretario de planeación, explicó el proceso que su dependencia llevó a cabo tras la insistencia de la comunidad:

“La secretaría de planeación, con el apoyo de la secretaría de infraestructura, trasladó la maquinaria y las volquetas necesarias para realizar la extracción del material contaminado con el fin de llevarlo a los sitios en donde se debe depositar para hacer el debido tratamiento. Sin embargo encontramos oposición de la ladrillera Santafé por la limpieza del sector, puesto que el lote que se ubica al lado derecho de la carretera es propiedad de ellos y por este motivo no nos permitieron hacer la limpieza completa del lugar, argumentando que la empresa se haría cargo de su parte”, puntualizó el funcionario.

Para concluir, actualmente la comunidad y la administración municipal están realizando los trámites con la ladrillera para que se pueda recoger el escombro contaminado en su totalidad. Posteriormente se tiene contemplado recomendar a la ladrillera que instale un cercamiento que proteja y separe su propiedad de la vía pública, y así controle el esparcimiento de desechos de construcción con el fin de evitar futuros inconvenientes.