Antes de la contingencia generada por el Covid-19, la Alcaldía de Soacha había puesto en marcha un plan para el desalojo de los vendedores informales de algunas zonas del municipio, como plan para la recuperación del espacio público, pero muchos de ellos buscaron otras zonas para continuar su labor.    

Llegó la pandemia y a pesar de la cuarentena hay muchos vendedores en la calle,  considerando que estas personas no cuentan con salarios y salen a buscar un sustento diario, aún con el riesgo de un comparendo o de  contagiarse en las vías del municipio.  

Sin embargo, esto también ha generado inconvenientes para residentes de algunos  barrios  y sectores de Soacha, ya que según comentan las calles se ven llenas de vendedores que dificultan el paso de automóviles y  peatones. “En este momento de pandemia nos preocupa realmente que se vea tanta gente en las calles y que además se genere aglomeración de personas porque no hay buen espacio para transitar y tener el distanciamiento adecuado”, afirma una residente del barrio Danubio de la comuna dos.  

 En este caso, los habitantes  piden a las autoridades municipales que se encarguen de la reubicación de los vendedores que fueron desalojados, pues en muchos casos tienen que recurrir a trabajar a diferentes zonas de la ciudad. “El hecho de haber carretas en ambos sentidos de la vía hace que en muchas ocasiones se evidencien trancones, ya que el paso de los vehículos se dificulta y del mismo modo de las personas que se bajan del anden y caminan por las vías. Además, tenemos un problema con el alcantarillado, las aguas residuales emanan un olor muy fuerte y no es adecuado vender alimentos en estas condiciones”, argumenta otra residente del barrio.   

Pero la presencia de vendedores ambulantes en plena cuarentena es por toda la ciudad, por eso el alcalde municipal, Juan Carlos Saldarriaga, invitó a no comprar en la calle para evitar la invasión al espacio público.

Finalmente, la comunidad manifiesta su preocupación porque en estos momentos de contingencia, muchas personas deben salir a trabajar y no cuentan con las medidas necesarias para evitar el contagio, por eso invitan a la administración municipal a controlar la presencia de vendedores en las calles, o por lo menos exigirles las medidas necesarias para laborar con mayor precaución, teniendo en cuenta todos los protocolos  de bioseguridad.

Por Natalia Soto