Así lo aseguró ayer el secretario de educación, Juan Miguel Méndez, luego del inicio de clases en parte de este nuevo megacolegio que se puso al servicio de más de mil estudiantes de la comuna seis de Soacha. Aunque es la cuarta prórroga que sufre la obra, los padres de familia reconocieron que esta cumple con los parámetros de calidad y comodidad prometidos inicialmente.


Además, el secretario anunció que se adelantarán los acabados y detalles finales que no estaban contemplados inicialmente en el contrato de obra, a través de la realización de una adición de al menos 200 millones de pesos y una prórroga de dos meses aproximadamente.

El anuncio fue hecho luego de la reunión con los representantes del Consejo de Padres de la Institución y la veeduría ciudadana, quienes gracias a su apoyo constante y su compresión, expusieron sus opiniones y observaciones frente a la nueva infraestructura, respaldando estas decisiones.

“No podíamos esperar más porque es mejor tener un estudiante en el aula que en la casa perdiendo clase. Tomamos también la decisión de no alquilar unas casas que teníamos el año pasado donde se estudió en unas condiciones no muy favorables, a un costo de 17 millones el arriendo por mes. Con la misma comunidad evaluamos cuál era la obras más avanzada y se observó que es esta sede de la Fábrica y debido a las dificultades que han tenido los contratistas se les exigió que habilitaran 17 aulas en este edificio, unas permanentes y otra temporales, prefabricadas, mientras que al contratista se le da dos meses más para que concluya la obra como está diseñada desde el comienzo”, explicó Méndez Molano.

Personalmente el secretario de educación se reunió ayer con estudiantes, padres de familia e integrantes de la Veeduría Ciudadana para pedirles comprensión y disculpas por la demora, porque lo que se había prometido era haber iniciado clases con las aulas totalmente terminadas.

Pedro Guzmán, padre de familia y miembro de la Veeduría Ciudadana de la comuna seis, se mostró complacido por el desarrollo de la obra y dijo estar “supercontento porque son unos colegios hechos con la última tecnología, ojalá nosotros hubiéramos tenido esta clase de colegios cuando estudiamos, estamos más que contentos porque son nuestros hijos los que la van a disfrutar”. Sin embargo mostró molestia por la demora en la entrega del colegio, y aseguró que es la cuarta prórroga que sufre la obra:

“Hemos estado supremamente molestos por el incumplimiento que ha habido por el contratista. Si mal no recuerdo, este contrato inicial fue para seis meses. Comenzó en diciembre de 2011, se suponía que debía entregarse en junio, vino la primera prórroga para septiembre, luego la segunda para diciembre, la tercera para el 15 de febrero, y ahora se está hablando de una cuarta prórroga que sería de entre dos y tres meses más”, indicó.

Para evitar contra tiempos, el Secretario exigió a los contratistas acelerar los ajustes finales, para que cada semana se vean los cambios. Indicó que la prórroga no es más que una decisión para que se entregue la obra completa, ya que el avance actual es de un 90% y sería desgastante finalizar el contrato como se encuentra a la fecha para luego iniciar un nuevo proceso sobre el tema de acabados. Sin embargo, se han aplicado las multas correspondientes por los incumplimientos presentados por el contratista.

En cuanto al desarrollo de los trabajos mientras se adelantan las clases, se informó que el contratista ha diseñado un plan de contingencia para que en ningún momento se interfiera el desarrollo académico de la Institución.

Finalmente, los padres de familia se refirieron a la Función Preventiva, emitida por la Personería, que advierte sobre el estado actual de la obra y las operaciones, las cuales podrían colocar en riesgo la vida de los niños, niñas, adolescentes y servidores públicos de dicho plantel educativo.

Los mismos padres de familia dijeron que si bien es cierto la Función Preventiva sirve para tomar correctivos, lo que menos quieren es que haya una eventual suspensión de las clases, porque quienes pierden finalmente son los mismos estudiantes.