Ante la ola de indignación que desató este caso entre habitantes de la población de El Rosal (Cundinamarca), la Policía ingresó a la vivienda y capturó al señalado criminal.


El hecho se registró el pasado fin de semana cuando la menor, de 13 años, fue al pueblo con su mamá a vender unos pollos, actividad a la que se dedican debido a que son una familia campesina.

En medio de esa labor, la menor habría sido engañada por el hombre, que “utilizó a otra niña como ‘gancho’” para que la invitará a tomar algo y la acercara hasta su casa.

“Mi niña no tenía ni un peso. Y ella la llevó hacia la casa del muchacho, y el muchacho la estaba esperando por ahí en un poste (escondido). Entonces, la metieron a la casa. Entraron juntas niñas, pero la otra salió y le dijo que ya venía a gastarle”, explicó a un medio nacional, la madre de la menor.

La mujer cuenta que fue ahí cuando el presunto violador “le echó candado” a la puerta y procedió a cometer el abuso.

La menor estuvo un día desaparecida hasta que la policía logró dar con su ubicación, gracias a que la comunidad escuchó “llanto y gritos” de auxilio en la casa de un hombre al que identifican como obrero de construcción.

El capturado fue imputado por delitos de secuestro simple y abuso sexual con menor de edad, y un juez ordenó recluirlo en la cárcel de Facatativá. El hombre ya tenía antecedentes por “abuso a otra menor, lesiones personales e inasistencia alimentaria”.

Por ahora, la menor se recupera en un hospital de Madrid (Cundinamarca) y la familia solo espera que haya justicia y que no lo vuelvan a dejar libre, como ya sucedió.

Fuente: Pulzo.com