La calle quince  de Soacha es un sector de la comuna seis que se ha caracterizado por tener gran impacto comercial y alto flujo de vendedores ambulantes.

Muchas son las preocupaciones que rodean a este sector de Soacha, pero una de ellas es el alto flujo de vendedores ambulantes que sin permiso alguno afectan el paso de transeúntes, bicicletas, vehículos y todo aquel que desee pasar por este sitio que conecta al barrio San Humberto con la autopista Sur.

Lo más preocupante es que en algunos casos los vendedores no están cumpliendo con los protocolos de bioseguridad que exige el Gobierno Nacional para las actividades de tipo informal, como el uso de tapabocas, gel antibacterial, caretas y guantes, entre otros.

Alberto, habitante del sector, comenta: “Pienso que todos tenemos derecho al trabajo pero sinceramente no hay por donde caminar,  especialmente los fines de semana, donde ni si quiera se respeta la distancia entre personas; diría que lo mejor que pueden hacer con ellos es reubicarlos en un sitio específico para que tanto los vendedores ambulantes como la gente de a pie no tenga sus diferencias”.

De este modo comentan que la situación la debería controlar  la alcaldía del municipio, puesto que es la única entidad que puede tomar medidas y así llevar de la mejor manera esta problemática  que cada vez más aqueja y perturba a los vecinos de este sector de la ciudad.

Por otro lado los vendedores ambulantes afirman que se encuentran desprotegidos y que hasta el momento no han recibido ninguna ayuda por parte de los entes municipales, además aseguran que la mayoría de vendedores sobrepasan los cincuenta años de edad, lo cual es muy poco probable que puedan tener un empleo digno donde les puedan brindar todas las garantías.

Nosotros lo único que pedimos es que nos dejen trabajar, somos personas con un gran número de necesidades que vivimos del día a día para poder llevar el sustento a nuestras familias, y si nos mandan a otro sitio estoy seguro que no tendríamos los mismos ingresos como los tenemos en la calle. Ahora, si están muy inconformes con nosotros, pues que el señor Alcalde nos ayude con un bono mensual o un auxilio donde podamos vivir dignamente”, dijo Lázaro,  vendedor informal de la calle 15.

Finalmente, las opiniones referentes al tema se encuentran muy divididas, por tal razón se le hace un llamado a la administración municipal para que tome las medidas pertinentes  y tanto vendedores como personas del sector puedan vivir en completa calma.

Por: Rafael Rodríguez Bejarano